domingo, 16 de octubre de 2016


THE WINDMILL MASSACRE


Título Original: Año: 2016
Año: 2016
País: Países Bajos
Dirección: Nick Jongerius
Guión: Nick Jongerius, Chris Mitchell, Suzy Quid.  
Reparto: Charlotte Beaumont, Bart Klever, Patrick Baladi, Fiona Hampton, Noah Taylor, Adam Thomas Wright, Tanroh Ishida, Ben Batt, Kenan Raven. 

Como no solo de películas que me parecen superdestacables vive el hombre y últimamente vengo haciendo eso (hablar sobre ellas) va aquí una breve entrada sobre este slasher recién salido del horno y procedente de Holanda.
La trama, como en casi todo slasher, es bien simple. En este caso un autobús que hace tours por una zona de molinos sufre una avería cerca de un lugar sobre el que pesa una leyenda acerca de un antiguo molinero amigo de hacer tratos con deidades oscuras hasta que una vez los lugareños descubrieron su afición por triturar huesos humanos quemaron su molino hasta los cimientos matándolo. 


No hay vuelta de tuerca, se trata de otro slasher sobrenatural con asesino de tamaño XXL armado con una guadaña y que guarda el as en la manga de mantener una trama de suspense relacionada con el hecho de que los personajes están ahí por algo que es mas que una feliz coincidencia. Hay muerte y gore, si, pero cuenta con algún recurso mas y lo calza de forma interesante. 
Gasta buen ritmo desde sus primeros compases, sin remilgos a la hora de mostrar pronto al molinero, que mola bastante, y con buenas muertes (De hecho hay una muy buena) realizadas mediante FX old school que al final suele ser lo que puntúa aquí. 
Es un film pequeño, con el carismático Noah Taylor como única cara conocida, pero entre tanto slasher de mierda moderno The Windmill Massacre es un producto rescatable para una tarde de aburrimiento. Y si te sigues aburriendo y quieres retrotraerte a la Holanda de los ochenta siempre puedes empalmar con Amsterdammned de Dick Mass, aquel que debutó con una sobre un ascensor asesino y que trataba sobre un buzo psicópata que pululaba por los canales de Amsterdam. 

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miércoles, 12 de octubre de 2016


BLEEDER


Título Original: Bleeder
Año: 1999
País: Dinamarca
Dirección: Nicolas Winding Refn
Guión: Nicolas Winding Refn
Reparto: Kim Bodnia, Mads Mikkelsen, Rikke Louise Andersson, Zlatko Buric, Liv Corfixen, Levino Jensen.

Con la mas reciente película del danés ya disponible, The Neon Demon, quería antes ver el material anterior suyo que me faltaba, que eran Fear X y esta Bleeder.  
Al igual que la mayoría descubrí a Refn con Drive, ese excepcional neo-noir que para servidor es la mejor película de la ultima década. Tras su visionado empecé a interesarme por este director y fue entonces cuando cayó un film suyo anterior, Bronson, una verdadera joya protagonizada por quien casualmente empezaría a despuntar el mismo año de Drive gracias a Warrior, Tom Hardy. Me gustaba lo que estaba viendo. Me gustaba mucho.


Atacando su filmografía mas a fondo era inevitable ir a por Pusher, una trilogía criminal ambientada en los bajos fondos de Dinamarca. De corte sucio y violento pocos thrillers europeos con ese aire callejero se me ocurren tan buenos como el producto que conforman esas tres películas. 
En Bleeder Refn cuenta con los protagonistas de de la primera entrega de Pusher, Kim Bodnia y Mads Mikkelsen, quienes encarnan a Leo y Lenny respectivamente. El primero está a punto de ser padre sin estar preparado para ello mientras que el segundo es un tímido empleado de un surtido videoclub donde trabaja junto a Kitjo, a quien da vida Zlatko Buric, otro habitual de la trilogía Pusher y protagonista de la ultima parte.


Durante hora y media el guión ahonda en como el entorno donde se mueven estos personajes afecta a su conducta. Un Leo que con una vida de mierda, viviendo en un piso de mierda y teniendo un trabajo de mierda va desquiciándose poco a poco y un Lenny que aun deseando pedirle una cita a una joven llamada Lea recula cada vez que está a punto de hacerlo, porque eso hace siempre, recular y volver a su zona de confort, el mundo del cine. 
Hay un componente cinéfilo muy marcado en Bleeder, por una parte tenemos a los protagonistas haciendo constantes sesiones de "cineforum" y ademas el marco del videoclub y la cinefilia cuasi obsesiva de Lenny  sirve de vehículo para que el propio director pueda expresarse y quedarse a gusto haciéndonos ver su amor por el séptimo arte y en especial la serie b, subgéneros underground como el blaxploitation o el women in prison, directores de culto como los italianos Corbucci, Martino, nuestro realizador patrio y autor de las mierdas mas infumables Jesús Franco o actores como el enorme Franco Nero, Fred Williamson y un largo etc. No es de extrañar que la película favorita de Lenny sea La Matanza de Texas, film que el propio Refn cita como punto de inflexión en su vida y revelación contra unos padres amantes de la  Nouvelle Vague. En una de sus sesiones de cineforum de hecho están videando Maniac de William Lustig. 

Póster de Mad Max en casa de Lenny (Mads Mikkelsen). En Pusher Frank (Kim Bodnia) también tenía otro de la misma película. Sabemos que Refn tiene buen gusto. 

Creo que no hace falta decir que la carrera de Nicolas Winding Refn se divide en dos partes bien definidas por el estilo. Una sería la compuesta por Bronson, Valhalla Rising, Drive, Solo Dios Perdona y The Neon Demon y otra con todo el trabajo anterior, entremezclandose algunas puede que a cuenta de los problemas que tuvo cuando su productora quebró y a saber si se vio obligado a realizar encargos como seguramente haya sido. De hecho hay un documental sobre el tema que tengo que ver para despejar dudas. El caso es que actualmente, guste mas o menos, sea mas o menos pretencioso que antes, tenemos Refn para rato y el que fue un joven influenciado sirve ahora como influencia (Que se lo digan a Ryan Gosling y esa "cosa" que dirigió llamada Lost River), tanto es así que Pusher tiene ya no un remake sino dos, británico e indio, los cuales por supuesto no  veré ni jarto vino. 


Para terminar y tratar de convencer a alguien para que le eche un ojo a uno de sus trabajos mas desconocidos diré, vulgarmente ya que no me gustan este tipo de slogans, que Bleeder es un Clerks serio, pero sería banalizar. Se trata de un drama a ras de suelo, porque pese a parecerlo no es un thriller criminal como Pusher, aquí, pese a que hacia el final hay una escena que se las trae, la violencia no es a base de sangre tiñendo los bajos fondos sino en forma de los problemas cotidianos que serpentean en ciertos estratos de la sociedad enferma en la que vivimos. 

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martes, 20 de septiembre de 2016


31


Titulo Original: 31
Año: 2016
País: Esados Unidos
Dirección: Rob Zombie
Guión: Rob Zombie
Reparto: Sheri Moon Zombie, Jeff Daniel Phillips, Richard Brake, Meg Foster, Lawrence Hilton-Jacobs, Malcom McDowell, Lew Temple, Elizabeth Daily. 

Que Rob Zombie lance un nuevo disco siempre es para estar atento, es lo que tiene que las décadas discurran y sus trabajos sigan teniendo la misma garra en su música, sus letras y sus ya famosos videoclips en los que en un principio comenzaba a atisbarse su gusto por la por la estética que posteriormente trasladó a su cine. Porque si un disco suyo es siempre para estar atento que estrene una nueva película es todo un acontecimiento para los amantes del cine de terror. 


Mas o menos por la época en que se estrenó su anterior trabajo, Lords of Salem, había llegado info sobre que Robbie Z planeaba llevar a cabo un remake de The Blob, que vendría siendo realmente un remake de otro remake, siendo la de los ochenta muy superior pese a la ausencia de un actor del calibre de Steve Mcqueen. Y joder, seamos serios, no queríamos ver eso, porque la anterior está de reputísima madre como está y porque lo que queremos es mas cine con su sello y por supuesto fresco, aunque repita formulas. 
Muchas vicisitudes han ido asomando sus tentáculos a lo largo del polvoriento camino durante la gestación de 31. En un principio de tiró de crowdfunding, y aunque el dinero poco a poco iba llegando de aquí y allá estaba claro que esta sería una película por así decirlo mas pequeña que las anteriores. El caso es que entre sus bocetos iniciales y su premisa, que no es otra que la de Running Man de Schwarzennegger pero sustituyendo el marco de ciencia ficción en un futuro distópico por el terror setentero (de ahí lo de la repetición de formulas), sus incondicionales nos moríamos por verla. 


Sobrevivir a una noche en un lugar lleno de psicópatas. Es decir, matar o morir, nada mas y nada menos. ¿Que hace entonces atractiva a 31? Fácil, porque casi ni hace falta explicarlo: Es de Rob Zombie, y este hombre de melena y barba simplemente o te gusta o no te gusta. A mi me encanta, y aunque de su remake de Halloween, que no de su secuela, paso bastante (remakear a Carpenter es pecado) el resto de su filmografía me parece una puta maravilla, incluso la vapuleada Lords of Salem me gusta mucho, sobre todo tras un segundo visionado. Será por mi amor incondicional a Fulci y que es un título que evoca al maestro italiano como ningún otro ha hecho.      
Pero en el fondo deseaba lo que la mayoría, verle regresar a la línea de La Casa De Los Mil Cadáveres y Los Renegados Del Diablo, a esos momentos mentalmente desquiciantes como el tour bajo la granja Firefly, a la estética polvorienta estilo años setenta y que tanto se agradece en estos momentos en los que todo tiene que oler a ochentas. 


¿Logra este film volver a esas raíces? Si, aunque quedándose mas corto. Las desalentadoras críticas de Cannes (¿Que mierda hacía esta película ahí?) o de la cada día mas vergonzosa Arrow In The Head la pusieron a caer de un burro, cosa que francamente me sudó los cojones bastante y es que no me fío ni de uno ni de otro, aparte de que su cine, como puede ser el de Refn, no es para todo el mundo y en líneas generales nunca estará demasiado valorado. Coño, el diálogo inicial de La Casa De Los Mil Cadáveres es digno del mas habilidoso guionista, que sumado a la complicidad de los veteranos Sid Haigh y Michael Pollard hicieron seguro correrse a Tarantino cuando la visionó. Y ahora que mencionó a Tarantino, no hay duda que si algo comparten ambos realizadores es que sintetizan como nadie el cine que han visto y la cultura popular en la que se han criado.
Vuelve a la carga Sheri Moon soportando el peso como personaje principal, encumbrada ya por méritos propios como una actriz ligada al género pero además de algunos habituales como el enorme Malcom McDowell, Jeff Daniel Phillips o la cantante y actriz Elizabeth Daily (Que ya con sus cincuenta y cinco años aparece en el rol de putilla jovenzuela) el que brilla con mas intensidad en la función es Richard Brake, Doom Head en la película, que abre con un monólogo en una escena la mal de chula. Para quien no le conozca, es un actor con tal cara de hijo de puta que interpretando al líder de los Caminantes Blancos en Juego de Tronos da menos miedo caracterizado que sin caracterizar. Es común verle hacer de cabrón que sale mal parado, para ejemplo Doom, Outpost, la tercera temporada de Peaky Blinders o Batman Begins, donde encarga nada menos que a Joe Chill, el asesino de Thomas y Martha Wayne. El caso es que es un actor que nunca había podido lucirse demasiado hasta ahora, y es una pena porque puede dar mucho juego. De hecho en según que planos me recordaba al Joker de Scott Snyder y Greg Capullo. 


Lo peor sin duda que nos hayan metido mil cortes para rebajar brutalidad. Hablo de memoria pero creo recordar que fueron por lo menos tres o cuatro veces las que hubo que montar y desmontar para que los culoescoba de la MPAA que se trajinan toda esta mierda pasaran por el aro. Aun así es lo bastante bruta, que al fin y al cabo es lo que se espera de la premisa inicial. No falta como siempre una poderosa banda sonora, un montaje mazo robzombiano, con fotografías y vídeos caseros por medio, mugre, una galería de personajes dantescos y alguna pincelada de humor aunque no tan acentuada como en sus dos primeros trabajos.  
Sin ser su mejor trabajo Rob Zombie nos entrega un producto embalado en su árido papel habitual, y  no hace falta hacer mucha crítica para saber si verla o no. Esto es tan fácil como que se reduce a lo siguiente: ¿Te gusta su cine o no? Porque ahí tienes tu respuesta.

PD: Rob, cabrón, adapta al cine tu cómic El Clavo como una vez dijiste que harías. 


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viernes, 16 de septiembre de 2016


TRAIN TO BUSAN


Titulo Original: Busanhaeng
Año: 2016
País: Corea del Sur
Dirección: Yeon Sang-ho
Guión: Yeon Sang-ho
Reparto: Gong Yoo, Kim Soo-Ahn, Yung Yoo-mi, Ma Dong-seok, Sohee, Choi Woo Shink, Kim Ui-seong, Kim Chang-hwan. 

Venga, antes de que pases como de la mierda de esta entrada ya te lo dejo claro, querido lector. Train To Busan, por mucho que lo parezca debido a su póster no va sobre descarrilamientos de trenes (aunque los hay), desastres naturales ni demás parafernalia. Trata sobre infectados, y de hecho es puto peliculón.
Es bien sabido que de un tiempo a esta parte la Corea no comunista pare peliculones año tras año y no hay uno que no nos deje agradables sorpresas. La de este año es nada menos que una película sobre infectados, o como algunos prefieren decir erróneamente, zombies rápidos.


Yeon Sang-ho hasta ahora había dirigido únicamente cine de animación y ademas alejado del terror. Tengo que reconocer que no he visto sus anteriores películas pero  The Take y sobre todo The King Of Pigs constan como excelentes dramas a los que algún día seguro que les echo un ojo. 
De hecho este mismo año tiene otro estreno animado pendiente, Seoul Station, que no es otra cosa que la precuela de la que hoy nos ocupa. Sea como sea el tipo sabe dirigir muy bien porque si algo tiene  Train To Busan es un clavazo en todos y cada uno de sus aspectos como película. Y es que la trama es bien simple, sobrevivir al trayecto que lleva a Busan. El caso es bajo su simpleza todo funciona con la precisión un reloj suizo. Y entonces surge la pregunta de que es mas jodido, hacer fácil lo difícil o difícil lo en apariencia fácil. 


Posee coherencia interna (salvo por un ínfimo detalle que sería spoiler comentar y del que no todo el mundo se va a coscar), el tipo de personajes diferenciados cuyas características personales dan lugar a unas y otras situaciones y sobre todo, lo mas destacable, los infectados. Probablemente no es mejor película que 28 Días Después (Aunque tampoco se queda muy rezagada), pero estos infectados son, y lo digo convencido, los mas acojonantes de todos cuantos he visto. Quien haya coordinado toda la movida ha hecho un trabajo de diez ya que cuando corren y persiguen al personal, como en en la genial escena de los militares, son sensacionales, pero los movimientos que hacen, sus contorsiones y sus ataques son simplemente para quitarse el sombrero. De hecho no hay casquería, hay sangre y tal, pero no carnicerías ni bichos devorando a nadie, esto es una plaga, y lo que la plaga hace es infectar y seguir su camino para repetir la gesta.   


Dos horas de pura agilidad cinematográfica que pasan tan rápido como un tren de alta velocidad, con intensidad, inteligencia, corazón y voluntad. ¿Recordáis Guerra Mundial Z? ¿Aquella bazofia de adaptación del libro de Max Brooks y peor película que trataba en esencia sobre bolas de zombies generados por cgi que se unían a bolas de zombies mayores y rodaban asta convertirse en una bola de mierda tan grande como la propia Tierra? Pues podría decirse que Train To Busan es Guerra Mundial Z pero en buena no, en excelente. 
Una de las mejores películas de terror del año sin lugar a duda. Y que me hace replantearme mi idea sobre si es o no hora de volver a enterrar el sobreexplotado género y dejarlo descansar unos años como se hizo en su día. Sobre todo después de tanto cine zombie basura, de tanta literatura zombie basura y de tanto zombie desvirtuado en general, porque pese a que los infectados no son zombies una cosa es inherente a la otra. Porque es lo que pienso la mayoría del tiempo, y entonces pasa un tren y te cambia la percepción.  

PD: Que rica está la animadora, a esa me la comía yo mismo. 

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viernes, 9 de septiembre de 2016


ABIERTO HASTA EL AMANECER: LA SERIE, O COMO PASAR DE LA MIERDA ABSOLUTA A UN PRODUCTO COJONUDO Y MACARRA A MAS NO PODER


Bien, antes de nada y por si alguien no lo pilla o se presta a malentendidos, esta entrada tratatá exclusivamente sobre la serie. La película es una joya, y eso lo sabemos todos, de hecho a mi la segunda también me gusta bastante aunque sin pisarle los talones. 
Dicho esto podemos empezar por el principio, cuando mi disgusto fue mayúsculo al enterarme de que preparaban de forma oficial la serie sobre una de mis películas favoritas. El abatimiento fue aun mayor cuando pude comprobar que mis temores no eran infundados y sus primeros pasos no es que fueran tambaleantes sino que directamente la serie se arrastraba por el suelo como las culebras que tanto abundan en la serie. 
Pese a todo y bien que me jodiera continué videandola para al menos ver la parte de los Gecko y sus rehenes, la familia Fuller, atrapados en la ya famosa tangana del bar de moteros y camioneros la Teta Enroscada, donde habían quedado con su contacto,Carlos, e irse a vivir al rey una vida de lujos tras sus golpes a bancos sembrados de cadáveres, y es que los Gecko a eso se dedican, a cualquier cosa que huela a pasta y se puedan dejar unos cuantos cuerpos por el camino.  


Y es que no, seguía sin funcionar. Se atisbaban destellos de cosas que podrían tener cabida si se puliese de cara a una segunda temporada (algo que jamás creí que ocurría), pero desde sus protagonistas, D.J Cotrona imitando los gestos de Clooney hasta en la forma de agarrar el revolver y Zane Holtz, ex modelo entre otras cosas,  haciendo de Richie pero sin aquel punto clave de locura y grimosidad que poseía Tarantino, parecían demasiado  burdos e insultantes respecto al film de los años noventa.  Y si, soy muy tikismikis para algunas cosas pero ya puestos me tocaba los cojones el tatuaje de Seth Gecko, que era una basura comparado con el original, o que Eiza González no le llegase a la suela a Salma Hayek como Santanico Pandemonium. Por no hablar, fuera del total desapego del nuevo Richie por su personalidad original, de los cambios de rumbo en la historia, sacados de la manga y haciéndonos emitir un bufido a la mayoría. 


Pero la terminé, y en mi gilipollismo que al final no fue tanto, comencé la segunda temporada nada mas salió. Los capítulos iban pasando y cada vez iba viendo cosas que me gustaban mas tal vez debido a que en ese punto la serie ya no le debía nada a la historia original, razón por la cual por ejemplo aunque me encanta el cine de Rob Zombie encuentro suculenta su Halloween II mientras que aborrezco profundamente la primera entrega al tener la de Carpenter siempre presente. 
La personalidad de los hermanos se perfilaba, esos dos cabrones embutidos en sendos trajes negros comenzaban a poseer carisma, sobre todo Seth. A Santanico algo le hicieron, no se exactamente que, pero recordaba para bien a Salma Hayek (De hecho en la primera temporada me ponía cero y actualmente está que se rompe). Una serie de personajes desfilaban de aquí para allá, entre ellos  nuestro querido Danny Trejo en un papel bien chulo o Jeff Fahey como el tío de los Gecko  entre asuntos turbios salpicados de sangre, todo muy Robert Rodriguez en sus trabajos de corte Desperado o Machete. Las pistolas, los golpes, las estacas, macarrismo, referencias cinéfilas (Algunas solo para los mas avezados) constantes, tufo a serie B  y por supuesto los vampiros, conocidos aquí como culebras, desembocaron en un season finale tan espectacular que en un lapso de cinco días vi el capitulo dos veces. En resumen, me gustó su trama y lo que habían hecho con sus personajes. Y ahora, hace apenas una semana, ha llegado la tercera temporada.    


Llevamos dos episodios de esta tercera y la cosa no podrá ir mejor. La trama se complica y circula sin perder la línea marcada hace un año. Y por si fuera poco y nos cansamos de las culebras nos empiezan a meter monstruos de todas formas, colores y tamaños, realizados por viejos artesanos mediante efectos prácticos. En este aspecto es de agradecer que la serie recurra al gci muy puntualmente, como por ejemplo cuando un vampiro es convertido en fuego y polvo. Es decir, ocurre a la inversa que en la esperada Ash vs Evil Dead, que tira mas de CGI que de cualquier otra cosa, alejándose tanto de la saga que continua  que sumándole su excesiva autoparodia no podría darme mas asco. Aquel esqueleto cgi hecho con el puto paint o el suelo abriéndose PARA NADA al terminar el ultimo capitulo hicieron llorar al niño Jesús. 



En fin, que parece que ahora ademas va a llegar a la serie Tom Savini, al que siempre es un placer ver. ¿Y sobre el canal El Rey Network que decir? Pues que Robert Rodriguez se ha marcado un tanto, ya no solo por ir creando cosillas tan interesantes como a que nos ocupa sino por sus entrevistas a directores de culto, algo tan mexicano como la lucha libre o esas sesiones grindhouse  plagadas de cine de los 70 y 80 que los canales convenciones no emitirían ni a punta de navaja. 
En España pocos se han quedado con la copla y evidentemente no la siguieron tras aquellos primeros episodios que ojo, hay a quienes les gustó ya de entrada. En Estados Unidos parece estar teniendo todavía buena acogida y no es para menos. Una de esas rara avis donde el meollo va de menos a mas, algo que debería ser regla y sin embargo es excepción.  

TRAILER TERCERA TEMPORADA 




martes, 30 de agosto de 2016


BLOOD FATHER


Titulo original: Blood Father
Año: 2016
País: Estados Unidos
Dirección: Jean-Francois Ritchet
Guión: Andrea Berloff y Peter Craig
Reparto: Mel Gibson, Erin Moriaty, Diego Luna, William H. Macy, Raoul Trujillo, Michael Parks, Miguel Sandoval, Dale Dickey. 

Puto ordenador basuriento, que con mas mierda en sus adentros que el palo de un gallinero me obliga últimamente a espaciar en exceso las entradas. Mis disculpas.   
Hace cosas de un par de meses vi el trailer de la nueva película de Mel Gibson, uno de mis actores favoritos de siempre. Y no se, por una parte no pintaba mal, pero por otra tenía muchas papeletas para acabar siendo otra de esas cintas de serie b mierdosas actuales que nada tienen que ver con el encanto de producciones similares de pasadas décadas. Y ya no digamos del buen cine de acción. El caso es que no hace tanto pensé justo lo mismo de Vacaciones en el infierno, también protagonizada por Mel, y me llevé una muy grata sorpresa. Esta Blood Father es si cabe todavía mas "pequeña" Vacaciones en el infierno pero para nada el producto que cabría temer dado el poco aprecio que le profesa la industria, y sobre  Judiowood, por este gran hombre desde hace unos cuantos años.   


Basada en la novela que uno de los propios guionistas publicó en el año 2005, Blood Father nos cuenta una historia sobre lazos familiares rotos en vías de reparación, tentativas de redención y héroes crepusculares que se baten con el devenir de los problemas entre una serie de escenas de acción que sin abusar de ellas salpican de sangre la pantalla en el momento oportuno. 
John Link ha sido muchas cosas. Motero, peligroso criminal, padre y ahora un alcohólico rehabilitado que malvive en una caravana en la que ejerce como tatuador mientras espera encontrar a su hija desaparecida. La chica, que no andaba en buena compañía, la caga hasta el fondo al matar a su novio, un peligroso delincuente, en medio de un golpe orquestado por los compinches de este. Por tanto y ante su desesperación tan solo le queda una opción. Pedirle ayuda a papá.   


Es una autentica gozada no tener que decir que el film se ve a mayor gloria de su protagonista, y que estamos ante todo delante de una buena película que es hora y media de permanecer con la vista fija en la pantalla desde el minuto uno. Claro que el hecho de tener ahí a este hombre, que tanto le ha dado al cine delante y detrás de la cámara, la hace mucho mejor si cabe. Empiezas a verla, tienes una escena que ya te muestra que no estamos ante una de esas remilgadas películas de acción actual para la chavalada como las mil y una brozas clónicas del bueno de Liam Neeson. Aquí se le echan los huevos de antaño a la hora de enseñar plomo con estilo old school. Pocos minutos después un Mel Gibson tatuado y todo braco, comiéndose alguna bafozia para cenar en las escaleras de su destartalada caravana termina de confirmar las sospechas sobre que esperar. 


Un detalle precioso, glorioso y mágico para quienes como yo adoramos Mad Max es el hecho de que el personaje de Link lleve encima una recortada. Cada vez que alarga el brazo y abre fuego flashazos de Mad Max II acuden a tu mente sin piedad. No creo que eso sea un guiño, ni el rollo del desierto, pero sin duda hay uno y bien gordo. En concreto a la primera entrega y la muerte del villano principal Toecutter. Y es que joder, mira que adoro a Tom Hardy con todo mi frío y muerto corazón pero Mel Gibson está en plena forma, es un cacho animalón braco de sesenta años que bien podría haber no haber rechazado el ofrecimiento de George Miller para volver a la saga con Fury Road y el mundo sería entonces un lugar maravilloso. Y eso que hasta sin el fue cojonuda. 
También es un placer ver pulular por ahí secundarios carismáticos como Michael Parks, William H. Macy, Miguel Sandoval o Dale Dickey, la entrañable puta cincuentona de la serie Me llamo Earl y que siempre borda los roles decadentes, sobre todo cuando son serios. Un aspecto negativo sobre esto seria únicamente que aparecen muy poco en pantalla ya que casi todo este metraje en clave de road movie lo componen Mel Gibson, Erin Moriaty, tan talentosa como guapa y que descubrimos recientemente en la serie de Netflix sobre las aventuras urbanas  del personaje marvelita Jessica Jones y unos malos muy malos con sicario del cartel incluido y caras tatuadas. De hecho el sicario, al que apodan El Limpiador, se trata de Raoul Trujillo, quien había trabajado a la batuta de Mel Gibson en Apocalypto, aquella película sobre la américa precolombina donde se mostraba que no todo era un vergel de arcoiris, ciudades de oro, jolgorio y felicidad como muchos creen.    
Da gusto ver a este hombre volver poco a poco, Vacaciones en el infierno estuvo genial, Los Mercenarios 3 fue con diferencia la peor de la saga y Mel lo mejor esa entrega. Machete Mata no era la primera pese a ser decente. Antes de eso poco nada hasta que reculando  llegamos al 2002, que ya ha llovido e hizo la grandiosa Señales y la vilipendiada e infravalorada hasta la saciedad Cuando eramos soldados (Ya solo el plano de los Hueys descendiendo en formación vale oro, por no mencionar el reparto y la incursión del rol femenino sin mear fuera del tiesto y tratando aspectos hasta ese momento no reflejados en el cine bélico). 
Queremos mas Mel Gibson, queremos mas roles de tipo duro que abre cabezas al tiempo que vomita socarronería, un Porter de Payback, un Martin Riggs de Arma Letal, acción como la de antaño, algo fácil de decir pero difícil de hacer cuando muy pocas recibieron el valor que merecían ya en sus años dorados. Y atentos porque en noviembre sale su nueva pelicula como director, Hacksaw Ridge, que aun siendo suya y abordando el tema bélico no me llama mucho. Pero que queréis que os diga, al dirigió Braveheart yo no le puedo negar nada.  


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