miércoles, 28 de marzo de 2018


SLAYER: REPENTLESS


Título Original: Slayer: Repentless
Guión: Jon Schnepp
Dibujo: Guiu Vilanova
Color: Mauricio Wallace
Portadas: Glenn Fabry

A finales de 2015 la icónica banda de thrash metal  Slayer lanzaba su último álbum, Repentless. Veían de superar la muerte del guitarrista y fundador Jeff Hanneman colocando en tal puesto a Gary Holt y entregaron un disco  que para un servidor, que tenía a Slayer ya bastante olvidados pese a haber quemado en mi adolescencia el Reign in Blood, resultó bastante satisfactorio.  
Pero de lo que en realidad va esto, lo que nos lleva aquí, no es tanto el tema musical sino el audiovisual, germen de este cómic que nos ocupa y que acaba de ver la luz en tierras españolas.


Y es que el disco vio la luz con un videoclip que traería cola, el de Repentless, seguido por los de You Against You y Pride In Prejudice. Dirigidos por BJ McDonell (Hatchet III) juntos conforman una violenta historia de redención y venganza protagonizada por el director, guionista y actor semi amateur Jason Trost, quien realmente es ciego del ojo derecho y de ahí el parche y por la que desfilan los rostros de Tyler Mane (X-Men), Danny Trejo (Machete), Derek Mears (Remake infame de Viernes 13), Bill Moseley (Los Renegados Del Diablo) y Vernon Wells (Mad Max II).

El cómic en cuestión arranca tras los hechos acontecidos en el último de los videoclips aunque también incluye un pequeño resumen con algo de información ampliada y guía los pasos del tuerto Wyatt y su colega Manny hasta el pueblo de Repentless, donde ayudados por los propios miembros de Slayer convertidos en duros moteros ultimarán la venganza contra La Causa, organización de corte naonazi que encabeza Aaron, el hermano de Wyatt.  
Al guión tenemos a Jon Schnepp, un nombre no demasiado conocido para el gran público pero que ha tocado varios palos, entre ellos el haber dirigido episodios con sus videoclips incluidos de esa joya de serie animada que es Metalocalypse y a los lápices Guiu Vilanova, dibujante español en el que a ratos veo reminiscencias a Charlie Adlard de The Walking Dead y perfil bajo en comparación con otros artistas patrios actuales como pueden ser David Aja, Jorge Jiménez o Mikel Janín pero que va abriéndose camino en casas tan respetables y sobre todo personales como lo es Dark Horse (si, estoy hasta las pelotas del virus que lleva infectando Marvel y DC muchos años pero eso daría para otra tema y bastante extenso).
Glenn Fabry remata con unas portadas como siempre de lujo y alternativa, muy chula, de Eric Powell.   


Francamente y tras el tono de la trilogía de videoclips tal vez me lo esperaba mucho más violento a nivel gráfico pero cumple en ese aspecto y como tengo debilidad por las historias de venganza que suceden en agujeros polvorientos a tomar por culo de la mano de Dios lo he devorado teniendo en cuenta también que sus apenas noventa páginas saben a poco. Los contras son que si bien la versión que Norma nos ha encasquetado goza de una competente edición cartoné que justifica sus catorce euros frente a lo que podría costar en un formato "fino" esta tiene además de varias erratas ortográficas una traducción un tanto basurer, tanto que puede llegar a cortar el rollo. Claro que siempre se puede tirar de esa gran web que es Bookdepository y comparlo en versión original. 
Si eres seguidor de la banda y aunque Repentless no gire en torno a ellos supongo es compra obligada, además es a quienes más gustará y sabrán perdonar los aspectos negativos, y si no te gusta Slayer o simplemente pasas de ellos pero te interesan este tipo de historias merece la pena echarle un vistazo si se pueden pasar por alto esos puntos negativos. Sea como sea no estamos ante un cómic que deje huella ni que varios días después sigas dándole vueltas en tu mente pero si estamos ante una lectura pasable de esas que colocas en la estantería de los cómics y el día menos pensado te lo relees mientras echas una cagada o algo así. 
A continuación dejo los citados videoclips, si vuelan de youtube siempre se puede acudir a Slayer.net.
PD: Cierto que el blog anda algo abandonado pero hay ciertos proyectos además de lo obvio consumiéndome el tiempo, trataré de seguir subiendo algo casa semana hasta que toque echar el candado.  


REPENTLESS


YOU AGAINST YOU


PRIDE IN PREJUDICE



martes, 19 de diciembre de 2017


JOHNNY FRANK GARRETT'S LAST WORD


Título original: Johnny Frank Garrett's last word
Año: 2016
País: Estados Unidos
Dirección: Simon Rumley
Guión: Ben Ketai
Reparto: Mike Doyle, Erin Cummings, Sean Patrick Flanery, Devin Bonée, Dodge Prince.

En estos caóticos tiempos más que nunca el terror de gran tirada, ese que podemos pero no debemos ir a ver al cine, se estrella salvo contadas excepciones irremediablemente mediante producciones clónicas realizadas a molde y por tanto no queda más que recurrir a lo que antes era el straight to video, que si bien tampoco se libra en caer en la falta de productos innovadores continúa proliferando y suele ser más fácil encontrar algo que llevarse a la boca ahí. 
Johnny Frank Garrett's last word, que me cago en todo si tengo que volver a escribir su título ofensivamente largo, es una de esas pequeñas películas que mes tras mes van viendo la luz sin hacer mucho ruido. 


A caballo entre un suceso real y los tintes de carácter sobrenatural que quisieron añadirle a posteriori se nos narra en primera instancia el caso, como digo real, de JF Garrett, un joven de diecisiete años residente de Amarillo (Texas) que tras violar y matar a una monja de setenta y seis años en 1981 fue condenado a morir por inyección letal, sentencia que se cumplió  en 1992 pese a la presión popular que ejercieron personajes tales como el papa Juan Pablo II, grupos por los derechos humanos y miembros de la propia congregación de la asesinada con la finalidad de que la pena capital le fuera conmutada a cadena perpetua. 


Hasta ahí, y dejando de lado la inocencia o no de quienes así lo creyeron, la realidad. El film, que por cierto cambia ligeramente ciertas cosas como fechas o edades a su antojo sin que esto afecte a la historia parte un tiempo después de la muerte de un Garrett ahora con pintas de Charles Manson tras su estancia en el talego que en su lecho final y tras escribir una carta que podemos escuchar durante los créditos finales si no apagamos el televisor maldice cual gitano a la estirpe de todos los que se han visto de un modo u otro involucrados en su proceso judicial. 

Asistimos entonces a un show clásico de maldiciones que como el finado predijo van terminando con la vida de distintos personajes al tiempo que Mike Doyle, honesto padre de familia y héroe improvisado, trata de encontrar una solución a un mal en el que nadie parece creer.
El director optimiza sus recursos con cabeza mediante juegos con los diferentes planos y sobre todo sin hacer alarde de artificios ya que como siempre digo, si no puedes permitirte hacerlo no lo hagas mal, sencillamente enfócate en otra cosa. Curiosamente la mayor parte del tiempo en filmes tan austeros como este no parecen querer aplicarse el cuento y terminan saliendo como salen. 


No quiero decir tampoco que sea perfecta, dista mucho de tal cosa pero para sus posibilidades es lo bastante correcta y su duración también ayuda en parte. En fin, que no es una de esas películas ugandesas de Ramón Films, cunde, aunque hubiera estado bien ver algo más a Sean Patrick Flanery, su rostro más conocido seguido de Erin Cummings y su bonito par de cañones que tuvimos el placer de ver al aire en la primera temporada de la grandiosa Spartacus. 
Hace tiempo me recomendaron una película de este mismo director; Red, White And Blue, con Noah Taylor. No la he visto pero puede que lo haga.  


TRAILER




martes, 12 de diciembre de 2017


UN MUCHACHO Y SU PERRO


Título original: A boy and his dog
Año: 1975
País: Estados Unidos
Dirección: L.Q Jones
Guión: L.Q Jones
Reparto: Don Johnson, Susanne Benton, Tim McIntre, Jason Robards, Alvy Moore. 

Casi diez años antes de la archiconocida serie Corrupción en Miami, que elevó a Don Johnson al estatus de estrella, este era un joven debutante que mientras daba sus primeros pasos en una industria que recuerda con nostalgia al personaje de Sonny Crockett ataviado con su americana blanca y conduciendo un Testarossa del mismo color el bueno de Don protagonizó esta interesante película de ciencia ficción que adapta una obra del prestigioso escritor Harlan Ellison. Fue de hecho el propio Ellison quien comenzó el guión hasta que por alguna razón no pudo o decidió no continuar  y el propio director, el veterano L.Q Jones, se encargó de completarlo y darle forma.


Es raro por cierto que el propio Jones a quienes conocemos sobre todo de algunas películas de Peckinpah no aparezca haciendo más que un simple cameo, pero centrándonos en Don Johnson y viéndola ahora, en retrospectiva, se vale de su carisma para cargar con el peso... ¿O tal vez no? Y es que evidentemente el tipo ha molado, mola y siempre molará mucho pero aquí la estrella y el elemento diferenciador respecto al modelo standar del tipo de film es su perro Blood.  
Y es que Blood no es un animal cualquiera sino que se trata de un perro telépata. Vic y Blood se conocen desde hace mucho tiempo, son como hermanos , y juntos recorren el yermo en que se ha convertido el sur del país tras una cuarta guerra mundial que en tan solo cinco días vació los silos mundiales de misiles nucleares reduciendo la sociedad a una puta mierda pinchada en un palo. 


Lo verdaderamente interesante más allá de su premisa es la complicidad políticamente incorrecta y en cierto modo inusual para la época que se da entre sus protagonistas. Un amoral muchacho que nada más que piensa en follar mostrando más enfado por no poder "usar" a una chica a la que han destrozado al violarla un grupo de bandidos que compasión alguna y un inteligente cánido (Se sabe desde la lista de presidentes de los Estados Unidos hasta los pormenores de las guerras mundiales) cuyo fin es comer. Siempre ha habido una reciprocidad en sus vidas con respecto a los intereses que les atañen y por eso a pesar de lanzarse insultos o enfadarse cada poco también hacen gala de una férrea lealtad que entre otras cosas da lugar a un momentazo de humor negro al final del film, y eso que hay otro dentro del búnker que ya es sublime. 

No puedo dejar de recomendar a los que hayan disfrutado de la película y a los lectores de Ellison o fans de Richard Corben, aunque estos, entre los que me incluyo, seguro lo han hecho ya, el cómic Vic & Blood que adapta las aventuras de tan heterodoxos personajes. Se publicó allá por la década de los ochenta en dos grapas y en el noventa en una edición a color que  Norma lanzó en su colección Cimoc. Ambos formatos son sencillos de encontrar de segunda mano por internet a un precio más que asequible. 

Un muchacho y su perro, también conocida en España como 2024: Apocalipsis Nuclear es un interesante film de ciencia ficción postapocaliptica que si bien no goza de un gran presupuesto ni una factura técnica envidiable posee aciertos y virtudes que hacen de ella algo único y a la vez familiar, porque conviene mencionar que tiene cierto paralelismo en la ambientación con la obra maestra y sagrada en este blog Mad Max II: El guerrero de la carretera siendo anterior a la joya de George Miller. 
Agradezco a mi colega Choco, experto en pillar borracheras como pianos y fan incondicional de Corrupción en Miami, por descubrirmela hace años hablando de Don Johnson, que ha tenido un pequeño pero como siempre poderoso rol en una de las grandes de este año, Brawl in the cell block 99.


TRAILER



domingo, 5 de noviembre de 2017


BRAWL IN CELL BLOCK 99


Título original: Brawl in cell block 99
Año: 2017
País: Estados Unidos
Dirección: S. Craig Zahler
Guión: S. Craig Zahler
Reparto: Vince Vaugh, Jennifer Carpenter, Don Johnson, Dion Micciacito, Marc Blucas, Geno Segers, Udo Kier. 

Este año ya tenía una apuesta carcelaria con Shot Caller, protagonizada por el crack de Nikolaj Coster-Waldau pero desgraciadamente y sin ser en absoluto una mala película se quedó en un producto con un trailer muy bien montado, olvidable y que se hace cuesta arriba. No contaba con Brawl In The Cell Block 99, pero solo porque no sabía de ella hasta que prácticamente la tuve delante este fin de semana.   


Y es que cuando hace año y poco visioné la prodigiosa Bone Tomahawk me dije a mí mismo que Zahler era uno de esos nuevos talentos a seguir, englobándolo en la categoría de gente que guste más o menos deja su sello en el producto como por ejemplo Jeremy Saulnier o Ana Lily Amirpur.
En su segundo largometraje Zahler se aleja de los áridos desiertos de un oeste amenazado por cánibales y nos traslada en el presente a la vida de Bradley, un ex boxeador que se gana la vida haciendo trabajos al margen de la ley para Gil. Debido a una situación que no procede ahora mismo termina en prisión con una tarea que cumplir entre sus muros, pero no en una prisión normal sino en una regida con mano de hierro por un siempre bienvenido Don Johnson. 


Un Vince Vaugh en estado de gracia encarna Bradley en uno de sus escasos papeles dramáticos, que si bien queremos olvidarnos del remake plano por plano de Psicosis que Gus Van Sant nos plantó en su día a Vaugh le hemos tenido fuera de sus habituales comedias en películas como Hacksaw Ridge de Mel Gibson, El Mundo Perdido de Spielberg o su papelón en la segunda temporada de True Detective que si bien no fue tan buena tampoco fue tan terrible y él se salió. 
Es curioso como su personaje, taimado por lo general, ejerce una violencia tan brutal sobre sus enemigos cuando la ocasión lo requiere volviendo a su estado inicial nada más terminar; tenemos roturas de todo tipo, disparos, puñetazos, metidas de ojos pa' adentro... desde luego violenta es un rato y ya no sólo a nivel físico sino de situación y verbal (el legendario actor germano Udo Kier profiere una de las amenazas más burras que recuerdo en una película). 


Zahler parece que haya escrito cada personaje para el actor que le da vida aunque lo más destacable es como mueve ficha y una película con ramalazo xploit de hace treinta años se extienda hasta las dos horas y diez minutos  subiendo como la espuma tras unos primeros compases que parecen titubeantes sin serlo y deja al final un muy considerable poso de satisfacción. Lo mismito que Bone Tomahawk pese a que su ópera primera sea superior. 
Se disfruta un montón y si además tienes debilidad por los filmes ambientados en el mundillo penitenciario más todavía.Este director ha peleado con uñas y dientes para abrirse un hueco en la industria, ya que como el mismo dice durante un tiempo su vena artística parecía ciajar solo en el panorama musical y literario. Espero con ansia su siguiente proyecto.


TRAILER 

   


lunes, 23 de octubre de 2017


THE BABYSITTER


Título original: The Babysitter
Año: 2017
País: Estados Unidos
Dirección: McG
Guión: Brian Duffield
Reparto: Judah Lewis, Samara Weaving, Robbie Amell, King Bach, Bella Thorne, Hana Mae Lee.

Ligereza, esa sería la palabra. The Babysitter es una de esas películas que se beben a toda hostia sin falta de estar sediento, y es que la nueva película del infame McG, porque reconozcamos que su filmografía es bastante infame y un "tú dame lo que sea que yo lo dirijo", es una oda al entretenimiento y que sin descubrir la pólvora funciona a la perfección como aquello que pretende ser. 


Una suerte de Home Alone en el que el Macauly Culkin de turno se les ve y se las desea contra los villanos, un grupo de adoradores del diablo liderados por Bee, su sexy niñera supercool y la persona que hasta ese momento era su roca al ser el chaval un poco digamos...pringao. 
Y ya está, no hace falta más. Durante hora y media escasa, que contando los créditos ni llega en metraje, el film no es sino una sucesión de efectismos humoristicosangrientos que si bien el humor es algo subjetivo un servidor ha encontrado descojonantes, es especial uno protagonizado por Robbie Amell y las constantes idioteces de King Bach, estrella de internet en USA y que al contrario que la fauna que tenemos pululando por aquí es merecedor y sabe estar en una película. 


Francamente no hay mucho más que contar realmente, solo recomendarla para pasar un rato entretenido si se busca ligereza, zorrones, gore y humor sobre tetas, orgías o sida logrando un resultado optimo en esto de la comedia de horror que tantas y tantas veces se queda por el camino.

TRAILER



viernes, 20 de octubre de 2017


1922


Título: 1922
Año: 2017
Dirección: Zak Hilditch
Guión: Zak Hilditch
Reparto: Thomas Jane, Dylan Schmid, Neal McDonough, Molly Parker, Kaitlyn Bernard, Brian  D'arcy James. 

Que en la lista de libros más vendidos siempre hay algo de Stephen King no es precisamente un secreto o un hecho inusual dado el volumen de su obra y velocidad de publicación. El de Maine gusta mucho. Yéndonos a las adaptaciones, ahora mismo, y me refiero mientras escribo estas líneas, tenemos nada menos que dos películas en cartelera; la revientataquillas It y la vilipendiada La Torre Oscura. Por otro lado hace una semana escasa finalizaba la primera temporada de Mr Mercedes y Netflix en menos de un mes ha lanzado El Juego de Gerald y 1922. Es decir, adaptaciones del amiguete Esteban Rey aburrir.    


Pero seamos francos, mejores o peores, no nos cansamos nunca ni de sus novelas, antologías de relatos (que a mi son los textos que más me gustan de este hombre) o películas ya vengan en forma de producción tocha para cine, telefilm, serie o miniserie. 
Esta 1922 se enmarcaría en la categoría de telefilm o straight to video como bien podrían ser El Aviador Nocturno o Montando La Bala por citar un par a bote pronto. Nos cuenta la historia de un orgulloso granjero llamado Wilfred en la Nebraska del año 1922 y que por avatares del destino resuelve que lo mejor para sus setenta y dos hectáreas, su hijo y él mismo es la muerte de su esposa. 


El descenso a la locura de Wilfred vertebra una trama contenida, de ritmo pausado y sin artificios ni trucos mal sacados de la manga que revierte a algunos de los viejos relatos clásicos de los últimos tres siglos. Donde hay espacio para el deleite en la forma más que en el fondo de relatar la historia queda escaso hueco para escenas escabrosas o de carácter truculento que en este caso serían innecesarias dado el carácter emocional del film y lo poco que hay viene de manos de la invasión de ratas en las tierras de nuestro protagonista, retrotrayéndonos a Graveyard Shift, excelente relato e infravalorada película que comparte con 1922 el elemento roedor.   


Elogiable trabajo de Thomas Jane, entonando un marcado acento de paleto. Hablamos de un actor con una carrera tremendamente irregular, si, pero lo mismo que no luce en una mala película ayudando a levantarla se crece ante una producción de calidad dando lo mejor que lleva dentro. Esta es la tercera ocasión en que se adentra en el mundo de King y si con El Cazador De Sueños aprobó holgadamente y con La Niebla no pudimos evitar tener presente durante días el desasosiego final que nos transmitió ahora, valorando todo el conjunto, es sin lugar a duda su mejor interpretación "stehenkingniana".  Y ojito con Hilditch, el director, que esta es su segunda película y ya la primera Las Últimas Horas (2014) hizo presagiar que si sigue escribiendo lo que dirige de ahí pueden salir cosas muy interesantes. 


TRAILER 



viernes, 6 de octubre de 2017


LEATHERFACE


Título Original: Leatherface
Año: 2017
País: Estados Unidos
Dirección: Julien Maury y Alexandre Bustillo
Guión: Seth M. Sherwood
Reparto: Vanessa Grasse, Sam Strike, Stephen Dorff, Lili Taylor, James Bloor, Jessica Madsen, Sam Coleman, Finn Jones. 

Pensaba que tras el parón veraniego la elegida para inaugurar la temporada sería Cult Of Chucky, sobre todo teniendo en cuenta lo mucho que disfruté hace cuatro años la anterior entrega reseñada en este mismo blog. Pero no, resulta que me entraron ganas de agarrar el mando y lanzarlo contra la tele por tanto vamos con algo distinto, y es que tenía cero esperanzas en esta Leatherface y tal vez por eso me ha, en cierta medida, cuajado y todo. 


En 2007 los gabachos Maury y Bustillo escribieron y dirigieron A'L Interieur, un home invasion de corte minimalista, fantástica en su ejecución  y que no dio poco que hablar hasta devenir actualmente en una película de culto y merecedora de figurar en cualquier ranking sobre cine de terror moderno. 
Desgraciadamente sus dos proyectos siguientes resultaron sendos mierdolos y entre eso y que sobre La Matanza de Texas ya me han contado todo lo que necesitaba saber era poca la fe que albergaba. Pero iba a verla, claro. 


¿Han vuelto estos dos? Si ¿A pleno pulmón? No, ni de puta coña, y si esperas unos orígenes del personaje de Leatherface a la altura de sus mejores versiones es mejor que ni te acerques a ella pues esta es una película para reticentes que pese a todo acabarán viéndola porque al fin y al cabo es Leatherface.
Maury y Bustillo tiran con pulso firme una historia cuyo problema es de base por lo pobre de su guión y es que si algo hay que recalcar negativamente es que aquí de La Matanza De Texas hay un poco al principio y otro poco al final, sumándole el hecho de que es más corta que el rabo de una boina y hace que esos fragmentos se queden en meros destellos. Y tiene pequeños detalles de agradecer y que recalcan su carácter de precuela de la original como la presencia del "autoestopista" hermano de leatherface pero cuando no era más que un crío y reconocemos mediante su marca facial pero no basta para evitar pensar que podría ser cualquier película sobre chiflados.


Es decir, falta identidad. Y como película ajena a la saga iniciada por el recientemente fallecido y siempre ninguneado Tobe Hopper podría haber hasta funcionado mejor ya que no adocele de mal ritmo y cuenta con muertes decentes así como un nivel aceptable de violencia en medio de una vorágine que en cierto punto tiene mucho del clásico de Arthur Penn protagonizado por Faye Dunaway y Warren Beatty Bonnie & Clyde (1967) en versión cafre. 
Pero así han querido que sea y es lo que hay, la precuela del film original (recordemos que el remake ya tenía la suya propia) y que forma parte de la línea temporal que cruzaría desde la que nos ocupa hasta asquerosamente nefasta La Matanaza De Texas 3D (2013) y dejando en medio la original de 1974. Y con esto se han hecho la picha un lío, no por que haya varias líneas temporales como podría otra ser la de la secuela de la original con Dennis Hopper sino porque si esta es el inicio de lo visto en la de 2013 ni Verna Sawyer debería seguir viva ni Leatherface podría con los cojones y menos levantar una motosierra para ejecutar aquella serie de muertes donde salpicaba una sangre CGI que hacia llorar al niño Jesús ya que sería un anciano de edad bastante avanzada. 


Aparte de eso y de cierto intento de trampa en el guión que no funciona para tratar de marear la perdiz no es más que lo que he comentado; una nueva cita con uno de los asesinos más famosos del cine pero que pienso agradará y solo hasta cierto punto a quienes hayan estado esperando con las expectativas bajas. Mi orden de preferencia se quedaría ahora de la siguiente forma: Original, secuela muy muy cerca, tercera entrega (si, si, esa tan olvidada con Viggo Mortensen y Ken Foree), Leatherface y El Origen a mayor gloria de R Lee Ermey y su inicio. Respecto a La Nueva Generación, el remake y 3D para un servidor no existe. 

PD: Denle papeles a Stephen Dorff, hijos de perra, que aquel que fue el niñito de la genial La Puerta (1987) y el puto Deacon Frost de Blade (1998) merece bastante más crédito. 

TRAILER