domingo, 29 de diciembre de 2013


MIAMI CONNECTION


Titulo original: Miami Connection
Año: 1987
País: USA
Dirección: Woo-sang Park y Y.K Kim.
Guion: Woo-sang Park, Y.K Kim y Joseph Diamand.
Reparto: Y.K Kim, Vincent Hirsch, Joseph Diamand, Maurice Smith, Kathy Collier. 


Primero pongámonos en antecedentes. Es el año 1987 y el calor de Florida hace reblandecerse los cerebros de los por aquel entonces jóvenes ávidos de algo que era habitual en la gloriosa década, las hostias y los ninjas. Es cuando un director y un maestro de artes marciales deciden embarcarse en un arriesgado proyecto, dirigir, escribir y producir una película de artes marciales donde además las estrellas serán no actores sino colegas y alumnos del dojo (Hipotecado entre otras cosas para la película).

Contra todo pronóstico los tipos lo consiguen, pero la felicidad dura menos que el cobre de las vías del tren cuando hay una boda gitana pues el film se estrena en solo una sala y de las pocas personas que la ven los más benévolos lo califican como la peor película del año, así de claro. Además ni Dios la quería para el mercado doméstico con lo que el supuesto millón que había costado estaba jodiendoles a base de bien a los implicados. Y así los años pasaron y pasaron, con la película condenada al ostracismo, hasta que veinticinco años después, en 2009, la película es rescatada del pozo negro por Zack Carlson, empleado de El Álamo Drafthouse que logra volver a ponerla en circulación remasterizandola y hasta saca una edición limitada en VHS.

La historia de esta delirante película trata sobre una banda de música llamada Dragon Sound cuyos integrantes son un variopinto colectivo racial de huerfanos duchos en el taekwondo. Juntos deben enfrentarse a un grupo de gamberros cabrones y a un peligroso clan de ninjas moteros ladrones de cocaína. Así, Con dos cojones bien grandes. Puede parecer que semejante mierda de historia no da para mucho pero lo cierto es que da debido a la infinita cantidad de momentazos y joyas que podemos apreciar en este divertido producto de ya no dudosa sino directamente baja calidad. Cosas de la década de los ochenta con sus luces, su rock y sus ninjas. 
Así que si, es una mala película, pero de las que molan, ya la canción inicial donde los protagonistas hacen como que tocan los instrumentos meneándolos a casa de su puta madre y agitando las melenas es toda una declaración de intenciones. 

Moteros de día, ninjas de noche
Veloces y en forma, no temen luchar
Roban toda tu cocaína, al igual que tu vida
Golpean sin piedad en la noche
Escapa de Miami, escapa con vida. 

Ahora voy a hacer esta de forma rápida. Dirección pésima, actuaciones que van desde lo malo a lo tan malo que cuesta creer, guion pobre y escrito sobre la marcha, coreografías de lucha donde aunque algunos se nota que suben luchar los extras que son pateados lo hacen tan jodidamente mal que joden la pelea ... en fin que sí, que técnicamente es un desastre pero como he dicho más de una vez aquí solo se habla de películas que merece la pena visionar, y me explico.


Los ochenta son seguramente la década más querida, recordada y homenajeada del siglo XX, al menos en los últimos diez años. Infinidad de películas, cómics y música entre otras cosas demuestran el existo que se logra al homenajear sus aspectos más destacados. En las producciones de bajo presupuesto de este tipo siempre había algo bueno aunque todo lo demás apestara, buenas peleas y malas actuaciones en los subproductos de acción, películas de terror cargadas de gore y asesinatos pero técnicamente descuidadas hasta límites insospechados , etc, etc. El punto es que aunque Miami Connection falla en absolutamente todos los frentes tiene el ochenterometro por las nubes, hay prácticamente todo lo que cabe buscar en este género siendo además una de las pocas veces que de verdad se disfruta viendo una mala película, la apreciación hoy día es distinta y esto mismo opinaron en su mayoría los suicidas que asistieron a festivales durante el pasado año y este mismo para buscar aquello tan añorado. Y es que mola homenajear si, soy el primero que se lo pasa de puta madre escuchando la música de Kavkinsky que trata de llevarnos de vuelta a los ochenta, o jugando a Far Cry Blood Dragon, el cual toma prestados toques de su diseño de esta misma película … si, disfruto, pero disfruto más viendo una película que define los subproductos chapuceros como ninguna al ser ella misma la reina. 

¿Merece la pena verla? Si, y además hoy más que nunca. Encima hay que joderse, además de parecer a ratos un beat em up a lo Final Fight hay un par de canciones que son hasta buenas.

TRAILER