domingo, 23 de marzo de 2014


SNOWPIERCER


Titulo original: Snowpiercer
Año:2013
País: Corea del Sur y Estados Unidos 
Dirección: Bong Joon-Ho
Guion: Bong Joon-ho y Kelly Masterson
Reparto: Chris Evans, Kang-Ho Song, Jamie Bell, Tilda Swinton, Ah-Sung Ko, John Hurt.

Bong Joon-ho aterriza en el cine occidental por primera y no sé si ultima vez con esta coproducción entre Corea y Estados Unidos, pero lo que si se es que le ha salido bien la cosa.  Recientemente otros dos directores Coreanos se atrevieron también a dar el salto, en primer lugar  Kim Jee-woon, director de la obra maestra moderna I Saw The Devil, quien con Schwarzenegger a su servicio nos trajo  The Last Stand, una película de acción efectiva y decente para la puta mierda actual que es el género pero que desgraciadamente no terminaba de ser el regreso de Arnold al cine que estábamos esperando. Poco después fue Park Chan-Wook, director también altamente valorado pero que a un servidor no le gusta una mierda, y desde luego no me gusto su Stoker, película pretenciosa y con aspiraciones a masturbar al sector gafapastil donde las haya.



 A Bong Joon-Ho en cambio le ha ido mejor en mi humilde y en ocasiones hiriente opinión, pues Snowpiercer es una película altamente disfrutable, sin florituras  y que sin ser una obra maestra no descuida  apenas nada.
Basada en una novela gráfica francesa de los años ochenta cuenta como tras un experimento fallido la humanidad se haya envuelta en una mega glaciación, los únicos supervivientes viven dentro de un enorme y moderno tren en perpetuo movimiento, las clases sociales más pobres  hacinados como judíos en  un campo de concentración, haciendo su vida en diminutos cubículos de la cola del tren mientras que los pudientes hacen vida casi normal rodeados de lujos, buena comida, vicios y todas las comodidades posibles. Un hombre llamado Curtis evidentemente está hasta los cojones de esta situación por lo que decide que es hora de tomar el tren por la fuerza. 


Sinceramente no he leído el cómic ni ganas, lo conocía desde hace un tiempo y más allá de que el argumento despertara en mí un interés no demasiado grande no me gustó la pinta que tenía el conjunto.  Puede que sea por lo quemado que me tienen los gabachos o yo que sé, aunque es cierto que hubo una saga de cómics si no me equivoco  franceses llamados Gipsy que eran francamente buenos. Con esto quiero decir que desconozco si han hecho cambios y demás en el guión, aunque doy por sentado que en mayor o menor medida sí.    


En apariencia el esquema de la película es llegar del punto A al punto B para matar al objetivo culpable de la vida miserable que llevan, aunque si ponemos un poco de atención esto es la gran epopeya clásica donde el héroe salva al mundo. Un mundo entendido como el tren, donde viajan las últimas personas vivas sobre la tierra, por tanto el héroe representado por Curtis e interpretado competentemente por Chris Evans lo que va a hacer es nada más y nada menos que salvar a la humanidad de la opresión de unos seres sin escrúpulos liderados por un tal Wilford, creador del Snowpiercer y al al que nadie ha visto. Durante el viaje no paramos de ver caras conocidas como el veterano y siempre grande John Hurt, Jamie “Billy Elliot” Bell o Tilda Swinton que interpreta un papel de mujer malvada, rastrera y asquerosilla, el cual  le viene como anillo al dedo debido a su apariencia física similar a Gollum. No podía faltar el actor fetiche del director, Kang-Ho Soing, estrella de la incomprendida por algunos The Host, y también la niña de dicha película, Ah-sung Ko, ya no tan niña. Ambos están muy bien.


Pese a ser ante todo un film postapocaliptico no vemos del mundo mucho mundo más allá de unas pocas tomas exteriores donde todo está cubierto de nieve, no obstante Bong sabe por dónde llevar la película y siempre te haces una idea clara del mundo en el que viven los personajes, un mundo duro donde casi todos han tenido que realizar actos atroces. Tampoco muestra demasiada violencia como puede ser  cierta tortura donde esperas ver algo explícito y al final no se da el caso, pero aunque tiene sangre y tal realmente no necesita enseñar casquería ni ser altamente explicita en las escenas de acción y muerte, es una película suficientemente hábil como no caer en eso. Pero ojo, tampoco es que sea una película para niños de teta.
Como digo al principio no es una obra maestra ni está cerca de serlo, pero sin lugar a dudas es una muy buena película y el mejor debut occidental de los que se han dado entre ese trio de directores Coreanos de moda.
En cosa de un par de meses se estrena en España, merece la pena lo que cuesta la entrada, y eso es suficiente para que valláis a verla. 

TRAILER