lunes, 29 de junio de 2015


TALES FROM THE HOOD


Titulo original: Tales From The Hood.
Año: 1995.
País: Estados Unidos.
Dirección: Rusty Cundieff
Guión: Rusty Cundieff y Darin Scott.
Reparto: Clarence Williams III, Corbin Bernsen, Anthony Griffith, Michael Massee, Rusty Cundieff, Lamont Bentley, Duane Whitaker. 

Me encontraba el otro día ojeando las ultimas noticias sobre cine de terror por diversas webs americanas cuando en una de ellas dedicaban una entrada a Tales From The Hood por su aniversario numero veinte. Recordé entonces que es una de esas películas que aun conociendo su existencia desde hace años y pareciéndome interesante por algún razón siempre había pasado de ella como de la mierda.
El caso es que la semana pasada decidí ponerle remedio y visionarla. Tales From The Hood, se trata de otra antología de terror como pueden por ejemplo ser Creepshow (1982), El gato Infernal (1990) o la reciente saga V/H/S (2012, 2013 y 2014). El elemento diferenciador en esta no es otro que un compendio de historias protagonizadas o que giran entorno a gente negra. Un Blaxploitation de terror en toda regla, aunque lejos quedaba ya la década de los setenta cuando esta se rodó. 


Stack, Ball y Bulldog son tres colegas y jóvenes camellos que aparecen una noche en la funeraria de Simms para hacerse con un cargamento de droga que el neurótico propietario dice haber encontrado en el callejón. No tardan en pedir que les guíe hasta el lugar donde ha escondido la droga, pero como el señor Simms es bastante tocahuevos se empeña en relatar las historias de los mas recientes cuerpos muertos que han acabado poblando sus ataúdes y que les ha llevado a terminar ahí.  
Esta breve trama funciona como punto de inicio, final y nexo entre las historias que son conducidas por un extremadamente sobreactuado Clarence Williams III, recordándome por momentos en ese aspecto a Tony Todd. 

ROGUE COP REVELATION


Este primer fragmento nos presenta una historia de venganza desde ultratumba en toda regla. Clarence es un agente novato que presencia como varios compañeros (blancos, como no) apalean y matan a Martin Moorehouse, un activista por los derechos civiles que tras un año regresa con ansias de sangre gracias a la presión que ejerce sobre un acabado Clarence que ya no forma parte del cuerpo. 
Buen comiendo, con una temática de muertos vivientes (Que no zombies) y cuyo desenlace sorprende de cara a lo que se espera con Clarence y Moorehouse. Posee buenas muertes, mención especial para la del cementerio y sin duda se queda en un mini slasher con poderes sobrenaturales muy destacable. 

  BOYS DO GET BRUISED


Walter es nuevo en el colegio y no lo tiene nada fácil, no solo porque sus compañeros se metan con el sin venir a cuento, sino porque cada mañana aparece en clase con nuevos hematomas que hacen sospechar a su profesor, el señor Garvy, que puede tratarse de un caso de malos tratos en su casa. Tratando de ahondar mas la cuestión, y mosqueado ante las palabras de Walter afirmando que un monstruo se cuela en su cuarto en plena noche, Garvy decide alarmado plantarse en la casa y disipar sus sospechas sobre los abusos físicos y posiblemente sexuales que cree estar sufriendo el chaval. 
Protagonizada por Rusty Cundieff, el propio director del film. Recuerda al magistral y legendario episodio de The Twilight Zone estrenado en 1961 I'ts A Good Life.

KKK COMEUPPANCE


Esta historia es mi talón de Aquiles, y no por que no me haya gustado, que me ha gustado mucho, sino porque me aterran este tipo de muñecos grimosos, a los que por lo general detesto y que en la realidad no aguanto tener cerca. Trata sobre un senador sureño profundamente racista y ex miembro del Ku Klux Klan llamado Duke Metger. En plena campaña este se instala como provocación en una antigua casa que antiguamente había hechos las veces de plantación dirigida por esclavistas. 
Cuando una antigua maldición relacionada con como las almas de los esclavos muertos tomaron los cuerpos de los muñecos se hace presente Duke iniciará una batalla en plena casa contra un terrorífico enemigo.
Corbin Bernsen, que un año mas tarde protagonizaría ese pequeño clásico de terror noventero llamado El Dentista (1996) nos brinda la mejor actuación de la película. Curiosamente el odioso y malvado es el, pero los muñecos dan tan mal rollo si te pasa como a mi que no sabes quien quieres que gane.  
  
HARD-CORE CONVERT


Ultimo fragmento sin contar el desenlace de la historia nexo  que ocurre en la funeraria entre unas y otras. Crazy K es un gangsta que callejea por L.A en su Mustang a ritmo de Hip-Hop. Ha matado a sangre fría a muchos de bandas rivales, en ocasiones sin ser para nada necesario, y no piensa parar. Tras terminar gravemente herido  es trasladado a prisión y allí bajo los acuerdos de un trato decide presentarse voluntario para un experimento que de resultar satisfactorio le será devuelta su libertad. Por desgracia para el al llegar allí empieza a darse cuenta de que era muy bueno para ser cierto.  
Centrada aparentemente en los experimentos, seguramente la mas extraña o psicodélica, sin llegar tampoco a ser una idea de olla.  No está mal, aunque enlaza directamente con lo que el personaje de Simms inicia en la funeraria al principio de la película, culminando justo antes de los títulos de crédito con una bochornosa escena que es de lejos lo peor de la película.


Entre unas cosas y otras puedo decir que todas las historias me resultaron entretenidas, lógicamente unas mas que otras, y que en lineas generales este film  producido por el bocachancla aunque sobrado de talento Spike Lee se trata de una mas que destacable antología de terror (Nada que ver con aquel engendro llamado Hood Of Horror que "dirigió" Snoop Dog en 2006). Mucha jerga del gueto (En V.O, por supuesto)  y que no debes perderte tanto si eres fan de este tipo de películas fragmentadas como si te gustan los viejos films de blaxploitation fantástico como Sugar Hill (1974), The House On Skull Mountain (1974) o Blacula (1972).  




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