domingo, 15 de febrero de 2015


WYRMWOOD




Titulo original: Wyrmwood
Año: 2014
País:Australia
Dirección: Kiah Roache-Turner
Guion: Kiah Roache-Turner y Tristan Roache-Turner.
Reparto: Jay Gallagher, Bianca Bradley, Leon Burchill, Keith Agius.

Muy buenas. Aquí está servidor de vuelta con lo que nos caracteriza. Hace ya tiempo que no hablo yo de zombies, con lo que nos gustan estas putrefactas criaturas ávidas de carne humana y/o suculentos cerebros que se desprenden de cráneos maltrechos. 
Wyrmwood pertenece a la tendencia actual del crowdfunding, o películas cuya principal fuente de producción es el dinero aportado por personas de todo el mundo, los cuales en función de la cantidad reciben distintos obsequios cuando esta ve la luz. Francamente al principio yo esto no lo veía muy claro pero films como Iron Sky demuestran que es posible y con estupendo resultado. 


Barry es un hombre de familia cuya vida se ve destruida con el repentino estallido de un brote virico zombie cuyo alcance desconocemos. Tras perder a su mujer y su hija se embarca en un viaje junto con otros supervivientes para atender la llamada de socorro de su hermana, la cual reside en otra pequeña ciudad. 
A grandes rasgos esta es la historia, la de siempre en este tipo de producciones pero que al fin y al cabo ha sido siempre el marco donde el subgenero ha perdurado desde la remodelación del zombie a manos del maestro en los años sesenta.  


No obstante pese al típico y tópico argumento, Wyrmwood destaca por los detalles característicos que plagan su hora y media de duración, haciendola única. El detalle principal es algo que no quiero mencionar para no estropear la sorpresa pero que me ha parecido sumamente original y divertido. Respecto a la camioneta que tanto llama la atención no es la primera vez que vemos vehículos reforzados y preparados para abrirse paso entre las hordas de no muertos, y está ahí por ejemplo el imponente Dead Reckoning, camión blindado y armado hasta los dientes que pudimos ver en  Land Of The Dead (2005) De George Romero. Pero el caso es que aquí y como no puede ser de otro modo el vehículo que utilizan, unido al traje de Barry y su  escopeta recortada recuerdan a la obra maestra también australiana Mad Max. Homenajea también a distintas películas, mismamente os dejo a continuación una captura con la que cualquier fan del cine zombie sacará el titulo homenajeado.  


¿Si verdad? Esos son los buenos guiños, los sutiles, de forma que tampoco  se caiga en la parodia o el plagio. De todas formas tengo que reconocer que una las razones para disfrutar esta película plenamente es ser fan incondicional del cine zombie y por supuesto de la saga Mad Max. 
Con todo esto los hermanos Roache-Turner firman un guion competente y que unido al buen hacer de un equipo con muchas ganas deja un producto en el que si bien es palpable el bajo presupuesto , también lo es su calidad superior a tantos y tantos films del mismo palo. 


Sobre los efectos especiales aquí viene el tirón de orejas que podía no haber sido tal. Y es que me duele porque los FX en si están bien, quiero decir que los zombies y demás están correctamente diseñados. Al tratarse de un brote temprano lógicamente no van a estar reventadìsimos, que es lo jodido de maquillar, simplemente se ve que son zombies y en ese sentido está OK. El problema es el de siempre, con el que vengo dando la vara años , y no es otro que la puta sangre digital. Amigos míos, LA SANGRE DIGITAL MATA UNA PRODUCCIÓN DE ESTE TIPO. Insisto en que me duele porque de haberse currado solo ese aspecto mas estaríamos hablando de una mejor película y que fácilmente seria de culto en unos años. Pero hay que decir también que gracias a que todo lo demás cumple, esta vez y sin que sirva de precedente se le perdona.


El reparto, formado por actores poco conocidos y sin demasiada experiencia a la espalda cumple bien, sin que nadie destaque excesivamente pero con todos haciendo un buen trabajo. El tal Kiah Roache-Turner sabia bien lo que quería y ha cuidado bien casi todos los aspectos de su proyecto, siendo encomiable también el estupendo ritmo que imprime durante todo el metraje, pasando muchas cosas en poco tiempo pero sin caer en el sinsentido.  


Wyrmwood: Road Of The Dead  (Nunca puede faltar un "of the dead")  es un soplo de aire fresco a un subgenero maltratado, maltratado desde que tuvo hace unos diez o doce años un segundo resurgir tan triste y pobre respecto al primero que hubiera sido mejor para todos no verlo.  Pero entre todas las morrallas actuales siempre surge algo que merece la pena, como en este caso, así que si te gustan los muertos vivientes, la estética estilo Mad Max  y cachivaches tales como un lanza arpones para cazar tiburones, Wyrmwood es tu película. Bravo por  quienes hacen películas como esta con tan pocos medios.  



TRAILER