sábado, 31 de diciembre de 2016


SHIN GOJIRA


Título Original: Shin Gojira
Año: 2016
País: Japón
Dirección: Hideaki Anno y Shinji Higuchi
Guión: Hideaki Anno
Reparto: Hiroki Hasegawa, Satomi Ishihara, Yutaka Takenouchi, Ren Ohsugi.

Tengo sentimientos encontrados respecto a este nuevo reinicio del lagarto nipón. Que Gareth Edwards hiciese una nueva versión americana década y pico después de la de Emmerich fue todo un evento, algo que no ocurre con versiones japas del Rey de los monstruos al ser estos films tan comunes y no dilatarse en el tiempo. Pero ojo, porque allí por supuesto que ha sido un bombazo, les encanta, igual que a muchos occidentales que también nos moríamos por verla pese a volver a contarnos la historia desde un nuevo principio tal como pasaba en la original de los años cincuenta. Algo que la Toho vio cojonudo aprovechando el tirón de la versión de Edwars. Total salvo contadas excepciones Godzilla ha siempre sido lo mismo, bichos gigantes dándose de hostias. Kaiju Eiga en estado puro.


La acogida no ha sido mala y me llama la atención esto por los palos que se llevó la de 2015 al salir a juicio de muchos muy poco Godzilla. Yo como dije e su día cuando hablé sobre ella creo que sale lo suficiente pese a la escena imperdonable donde cortan la primera pelea con un Muto antes de empezar. Digamos que quisieron contar, con mayor o menor fortuna, las cosas desde otra óptica. Shin Gojira hace lo mismo pero a mayor escala, en el sentido de que apenas sale, y si ya salía poco en aquella en este todavía menos. Tanto es así que se centra durante el 90 % del metraje en los tejemenejes del gobierno y sus gabinetes de expertos, planificaciones militares,etc...


Lanzan a la palestra ese planteamiento de un modo relativamente ágil, culminando, como no, en el combate final de los humanos ejecutando el plan que se gesta y que al fin y al cabo es el propio argumento del film contra el monstruo, que se agradece cuando hasta ese momento apenas ha hecho acto de presencia mutando en tamaño en forma y arransando todo a su paso a ritmo del clásico tema  de  Akira Ifukube. Pero se resiente, el pateamiento se resiente mas al no tener esta otros kaiju con los que darse de hostias y que pese a que la única realmente genial es la primera es la esencia y lo que ha hecho grande ya no a la saga sino al género. Sumándole que la película alterna efectos geniales y siempre en la línea pijamera de la franquicia con otros inexplicablemente deplorables a día de hoy (Entendería que gracias a los putos ojos de la primera fase del monstruo mas de uno cambiase el disco del el DVD por otro, sobre todo los profanos). De ahí eso de sentimientos encontrados. Al final extraigo mas cosas buenas que malas, y unido a que el plano final me ha dejado con unas ganas terribles de saber más sobre ESO que no desvelaré yo ya estoy deseando ver la próxima, así como tambien Skull Island, la antesala al Godzilla de Edwars contra un nuevo espero mas grande y poderoso Kong. Y de verdad espero que esté en forma porque el nuevo rey de los monstruos americano no solo es mayor que su hermano nipón y menos tosco sino que lleva encima una ciclada cojonuda. Me encantaría verle haciendo un suplex como en no recuerdo ahora que entrega de las antiguas. 


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viernes, 30 de diciembre de 2016


TOP 10 2016



(Pinchar para aumentar)

Otro año, otro balance siempre personal, como siempre sin un orden especifico a excepción de la primera, dos primeras en este caso, y comentando de forma breve un poco de cada una de ellas. Si algo me jode es haber dejado en tierra de nadie Green Room, que vendría al top de cabeza, y The Hateful Eight, que siendo ambas de 2015 no pudieron verse aquí hasta 2016. 

HACKSAW RIDGE: Tras diez años ausente en las labores de dirección y sin haberse prodigado tampoco en exceso en su faceta como actor, Mel Gibson vuelve a la carga con una película bélica que se convierte automáticamente en una obra maestra, así de simple. Basada en la historia real del soldado Desmond Doss, quien bajo el incesante fuego enemigo sacó a mas de setenta soldados heridos del campo de batalla en el frente del pacifico negándose durante toda la contienda a portar un arma o arrebatar vida alguna. 
Lo que durante sus primeros compases puede parecer un producto prefabricado a conciencia para endulzar de una forma poco natural  esos tan cacareados valores de los que hace gala Desmond o el amorío con la que será su mujer pronto son olvidados y arrojados al cajón de los prejuicios. En primer lugar porque quien dirige esta película es Mel Gibson y sabes que este hombre jamás se ha bajado los pantalones, y en segundo porque tras una hora, en cuanto la primera bala es disparada Hacksaw Ridge da cuenta de lo que es la guerra mediante una suciedad y violencia malsana, una brutalidad supurante que la eleva al puesto de film bélico mas violento de la historia, hecho paradójico cuando hablemos de una película de marcado carácter anti belicista.  
Si hasta ahora el desembarco de Normandía en Salvar al soldado Ryan era con total seguridad la mejor escena jamás filmada en una película de guerra el inicio de las hostilidades en el acantilado de Maeda se la acaba de llevar por delante. Con unos Andrew Garfield, Vince Vaughn (La instrucción es un descojone) y Hugo Heaving enormes, por cierto. 

THE NEON DEMON: De esta voy a hablar poco, y si lo hago es porque en su nueva vertiente, esa que algunos encuentran tan pretenciosa, Refn me deja sin habla. Su cine simplemente me envuelve y atrapa mediante la belleza de su fotografía, sus color, ritmos electrónicos y lo estilizado de una violencia poética que poco o nada tiene que ver con el mundo real y no me permite irme hasta que termina y durante un rato me quedo ahí parado, adaptando mi cuerpo de nuevo al agujero en que vivimos. 

SUICIDE SQUAD: Con sus pifias que las tiene y gordas, vilipendiada sin razón por unos, amada por otros y colocada en un termino medio por unos pocos, la apuesta a de DC por los villanos me hizo pasármelo como pocas veces. Siempre me ha encantado David Ayer tanto en su faceta de guionista como de director  y aun agarrándole Warner a última hora por los huevos, reventándole el montaje y eliminando por completo una serie de escenas descritas en internet y que pintaban genial ha parido una película injustamente tratada y que se caga y mea sobre la mayoría de películas del género. Mierdolos tipo Thor que nadie se explica como han logrado tener secuela y tal. Que El Diablo os prenda fuego, cabrones...

BLOOD FATHER: Es una autentica gozada no tener que decir que el film se ve a mayor gloria de su protagonista, y que estamos ante todo delante de una buena película que es hora y media de permanecer con la vista fija en la pantalla desde el minuto uno. Claro que el hecho de tener ahí a este hombre, que tanto le ha dado al cine delante y detrás de la cámara, la hace mucho mejor si cabe. Empiezas a verla, tienes una escena que ya te muestra que no estamos ante una de esas remilgadas películas de acción actual para la chavalada como las mil y una brozas clónicas del bueno de Liam Neeson. Aquí se le echan los huevos de antaño a la hora de enseñar plomo con estilo old school. Pocos minutos después un Mel Gibson tatuado y todo braco, comiéndose alguna bafozia para cenar en las escaleras de su destartalada caravana termina de confirmar las sospechas sobre que esperar. Queremos mas Mel Gibson, queremos mas roles de tipo duro que abre cabezas al tiempo que vomita socarronería, un Porter de Payback, un Martin Riggs de Arma Letal, acción como la de antaño, algo fácil de decir pero difícil de hacer cuando muy pocas recibieron el valor que merecían ya en sus años dorados.

31: Mas o menos por la época en que se estrenó su anterior trabajo, Lords of Salem, había llegado info sobre que Robbie Z planeaba llevar a cabo un remake de The Blob, que vendría siendo realmente un remake de otro remake, siendo la de los ochenta muy superior pese a la ausencia de un actor del calibre de Steve Mcqueen. Y joder, seamos serios, no queríamos ver eso, porque la anterior está de reputísima madre como está y porque lo que queremos es mas cine con su sello y por supuesto fresco, aunque repita formulas.  Muchas vicisitudes han ido asomando sus tentáculos a lo largo del polvoriento camino durante la gestación de 31. En un principio de tiró de crowdfunding, y aunque el dinero poco a poco iba llegando de aquí y allá estaba claro que esta sería una película por así decirlo mas pequeña que las anteriores. El caso es que entre sus bocetos iniciales y su premisa, que no es otra que la de Running Man de Schwarzennegger pero sustituyendo el marco de ciencia ficción en un futuro distópico por el terror setentero , sus incondicionales nos moríamos por verla.

THE AUTOPSY OF JANE DOE: un producto muy bien facturado que atrapa desde el minuto uno, antes tan siquiera de saber sobre que trata si te pilla por sorpresa. Fenomenalmente filma algo que pudiendo caer en la cerdez propia de lo que implican cuerpos abiertos en canal y corazones en balanzas el sueco logra ser sutil en la utilización de los elementos propios sin caer en perversiones, incluyendo el desnudo integral del perfecto cuerpo que durante hora y media se encuentra postrado tan quieto como solo los muertos saben estar.  Una de las mejores películas de terror del año, y desde luego enfocada en el ámbito sobrenatural se pasa al resto por el forro de los cojones.

TRAIN TO BUSAN: Dos horas de pura agilidad cinematográfica que pasan tan rápido como un tren de alta velocidad, con intensidad, inteligencia, corazón y voluntad. ¿Recordáis Guerra Mundial Z? ¿Aquella bazofia de adaptación del libro de Max Brooks y peor película que trataba en esencia sobre bolas de zombies generados por cgi que se unían a bolas de zombies mayores y rodaban asta convertirse en una bola de mierda tan grande como la propia Tierra? Pues podría decirse que Train To Busan es Guerra Mundial Z pero en buena no, en excelente.  Una de las mejores películas de terror del año sin lugar a duda. Y que me hace replantearme mi idea sobre si es o no hora de volver a enterrar el sobreexplotado género y dejarlo descansar unos años como se hizo en su día. Sobre todo después de tanto cine zombie basura, de tanta literatura zombie basura y de tanto zombie desvirtuado en general, porque pese a que los infectados no son zombies una cosa es inherente a la otra. Porque es lo que pienso la mayoría del tiempo, y entonces pasa un tren y te cambia la percepción.

EL CONTABLE: Un thriller de acción con todos los elementos que debe tener, bien medidos aunque tal vez algo previsible en los giros finales y un reparto muy bueno. Poco que decir mucho que disfrutar. Del director de la magistral Warrior.

DEADPOOL: No soy fan del personaje aun habiéndome leído más que la mayoría de supuestos seguidores del mercenario bocazas. Hace años me flipaba lo que hizo Joe Kelly, aborreciendo horrores hoy en día esa su etapa mas laureada. También acabo de dejar de comprar su serie mensual en grapa gracias a la inutilidad que pulula últimamente entre los talentos de Marvel y en fin, eso, que sin ser fan del personaje pero tampoco detestándolo ni mucho menos me divertí como un cabrón. Ni me importan los cambios ni pollas. Entretiene, posee personalidad, meten algo de brutalidad (Tampoco mucha para lo que se venia diciendo) e introduce a un Coloso que al contrario que el de la saga X-Men no produce vergüenza ajena sino mas bien todo lo contrario.

THE HOLLOW POINT: Western contemporáneo ambientado en un pueblo fronterizo entre Texas y México, con sheriffs crepusculares, delincuentes con grasa baño las uñas, carteles de la droga y los sicarios de estos. Bien filmada por Gonzalo López-Gallego el guión de Nils Lyew no olvida un solo ingrediente antes de echar el potaje a cocer y presentar un western moderno polvoriento, sin concesiones ni justificaciones y con momentos de acción comedidos en cuanto a su peso pero vibrantes desde su primer estallido (El encuentro entre los personajes de Wilson y Leguizamo es implagable)  hasta un cierre aderezado por las palmas, los acordes de guitarra y la veterana voz ya rasgada del God's gonna cut you down de Johnny Cash.


jueves, 22 de diciembre de 2016


LA AUTOPSIA DE JANE DOE


Título Original: The Autopsy Of Jane Doe
Año: 2016
País: Reino Unido
Dirección: André Ovredal
Guión: Ian B. Goldberg y Richard Naing
Reparto: Brian Cox, Emile Hirsch, Olwen Catherine Kelly, Ophelia Lovibond.

Habemus por fin nueva película de André Ovredral, director sueco del que ademas de no saber poner en el teclado correctamente la O de su nombre me dejó fascinado hace unos años con una película fantástica llamada Troll Hunter que mezclaba folclore regional con el tan de moda por aquel momento mockmuntary logrado unos resultados mas que notables. 


Desplazándose a Reino Unido y limitándose esta vez solo a las labores de dirección entrega el film de terror sobrenatural del año (Me descojo de Expediente Warren II, a la mierda el cine clónico de fantasmas CGI fabricados a molde).
Me acerqué al film debido a una mezcla entre aburrimiento máximo y mi simpatía por Brian Cox, un señor que solo hace subir enteros a aquel proyecto en el que se vea inmerso. Pivotando la trama en torno a la autopsia de una joven sin aparentes signos de violencia en su muerte pero literalmente reventada internamente, todo esto en un solo escenario como es el lugar de trabajo de Tommy Tilden y su hijo Austin, se necesitaba un actor capaz de embriagar con su presencia sin desmerecer el trabajo de Emile Hirsch, el cabronazo de Alpha Dog o Los Amos de Dogtown que apenas sobrepasando la treintena ya tiene mas camino andado que muchos.


Como mucho saben y tal vez otros no John/Jane Doe se trata de la denominación para poder referirse a alguien de quien no se tiene idea alguna acerca de su identidad. Aquí Jane Doe no es un simple cadáver, es una protagonista mas de la trama junto a los antes mencionados, y para ello no le hace moverse de la fría plancha metálica mientras los cada vez mas sufridos Tilden tratan de resolver el misterio que se oculta tras la carne del cuerpo que les ha llegado.


Ovredal ofrece un producto muy bien facturado que atrapa desde el minuto uno, antes tan siquiera de saber sobre que trata si te pilla por sorpresa. Fenomenalmente filma algo que pudiendo caer en la cerdez propia de lo que implican cuerpos abiertos en canal y corazones en balanzas el sueco logra ser sutil en la utilización de los elementos propios sin caer en perversiones, incluyendo el desnudo integral del perfecto cuerpo que durante hora y media se encuentra postrado tan quieto como solo los muertos saben estar. 
Una de las mejores películas de terror del año, y desde luego enfocada en el ámbito sobrenatural se pasa al resto por el forro de los cojones.


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martes, 20 de diciembre de 2016


THE HOLLOW POINT


Título Original: The Hollow Point
Año: 2016
País: Estados Unidos
Dirección: Gonzalo López-Gallego
Guión: Nils Lyew
Reparto: Patrick Wilson, Ian McShane, John Leguizamo, Lynn Collins, Jim Belushi. 

Cuando se habla sobre directores españoles afincados en Estados Unidos suele olvidarse mencionar el nombre de Gonzalo López-Gallego, y eso que ya tiene sus cosillas hechas. En lo que refiere a su carrera seria debutó en España con El rey de la montaña, un survival muy sólido y alejado de lo que se hacia por aquellos días (Hemos evolucionado, poco pero lo hemos hecho), que además tenía un final de esos que te dejan con el culo torcido y que por supuesto no fue lo bastante valorada.  
Le siguieron ya en tierras extranjeras Apollo 18 y Open Grave, un mockumentary sobre una misión espacial que se va a tomar por culo en extrañas circunstancias y otra sobre un siempre molón Sharlto Copley que se despierta en una fosa atestada de cadáveres sin saber como ha llegado ahí. Dos películas enmarcadas en el género de terror pero también muy distintas. 


Con The Hollow Point se nos pasa al thriller en forma de un western contemporáneo ambientado en un pueblo fronterizo entre Texas y México, con sheriffs crepusculares, delincuentes con grasa baño las uñas, carteles de la droga y los sicarios de estos.
Hace nada pudo verse la alabada Hell Or Highwater, un film con amplios paralelismos y que decidí visionar por su reparto, especialmente por el inconmensurable Jeff Bridges, uno de mis actores favoritos. El caso es que sin poder negar su calidad la película me llenó aunque solo los pelos.


Con The Hollow Point hice exactamente lo mismo, tragármela por el reparto ayer mismo, sin saber ya no quien la dirigía sino sobre su mera existencia. Patrick Wilson es uno de esos actores que me encantan en cualquier rol desde que le vi en Watchmen y fue todo un acierto ponerle al frente del peso heroico en la segunda temporada de Fargo, sensacional como pocas. Ian McShane y John Leguizamo ponían la guinda explosiva al pastel y por que no decirlo, me resultaba atrayente el hecho de ver como andaba el mítico Jim Belushi en pleno 2016. 
Francamente la he disfrutado mucho mas que la antes mencionada, tanto que sin hacerle sombra a otras podría colarse fácil en mi lista anual de las diez del año. Bien filmada por Gallego el guión de Nils Lyew no olvida un solo ingrediente antes de echar el potaje a cocer y presentar un western moderno polvoriento, sin concesiones ni justificaciones y con momentos de acción comedidos en cuanto a su peso pero vibrantes desde su primer estallido (El encuentro entre los personajes de Wilson y Leguizamo es implagable)  hasta un cierre aderezado por las palmas, los acordes de guitarra y la veterana voz ya rasgada del God's gonna cut you down de Johnny Cash. 

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jueves, 15 de diciembre de 2016


SPECTRAL


Título Original: Spectral
Año: 2016
País: Estados Unidos
Dirección: Nic Mathieu
Guión: Ian Fried, John Gatins y George Nolfi.
Reparto: James Badge Dale, Emily Mortimer, Clayne Carwford, Max Martini, Bruce Greenwood, Ursula Parker. 

Poco me importaba a mi que Netflix, plataforma de los pajeros por antonomasia, se hubiera hecho con los derechos de aquel proyecto que ciencia ficción y acción aparentemente sobrenatural que se había oído comentar. El caso es que una vez vista tengo que decir no solo que me ha gustado mucho sino que tal vez el hecho de desinflarla un poco para hacerla pasar de una superproducción a una película de tamaño medio le ha venido bien. 


Y es que da gusto poder visionar productos como este, que sin falta de pasar por los cines tras vertebrarse sobre millones de dólares cuyo papel verde implica mas restricciones y collejas al guión por parte de productores sin puta idea que otra cosa poseen una buena factura técnica, dirección competente y calidad en el reparto (Ademas de banda sonora de Junkie XL). 


James Badge Dale es ya todo un veterano de guerra, volviendo a las trincheras después abrirse paso a tiros por Guadalcanal en esa obra maestra de miniserie llamada The Pacific y que fue opacada en gran parte por su hermana mayor y mas resultona, Band Of Brothers, al abordar la campaña europea que por lo general despierta mucho mas interés que la del Pacifico. Hace poco volvió a colgarse el rifle al hombro en 13 Horas, la película de Michael Bay sobre el equipo que se las tuvo que ver hace unos años contra los cerdos islamitas en Bengasi. Y ahora ha vuelto, aunque no como Alf en forma de chapa. Quien fue uno de los niños semiferales de El Señor De Las Moscas se pasa en esta ocasión a un conflicto futurista.


Durante un nuevo conflicto que sitúa a los comandos americanos cazando insurgentes en una Europa del Este derruida por la guerra las cámaras de algunos Delta comienzan a captar extrañas anomalías, cuerpos translucidos invisibles al ojo humano desnudo que hacen caer como moscas a los mas avezados cuerpos de élite. Como no puede ser de otra manera que unos zarrapastrosos posean lo que el general sospecha se trata de camuflaje óptico no cabe en la cabeza de los mandos y se ordena llamar al Dr. Clayne, miembro de DARPA que entre otras cosas diseñó algunas de las mejoras que suplen a los soldados.


Sin desvelar nada de la trama basta con comentar sus virtudes, que no son otras que la citada competencia del producto a la hora de hacer funcionar como un reloj todos sus engranajes, y tal como dije hace unas semanas que le ocurría a la excepcional Train To Busan. Simple no es sinónimo de fácil, y eso es porque no hay nada como lo simple y a la vez efectivo. No nos equivoquemos, esto no deja de ser un film de acción con marco futurista, obviamente si pretendiese orientar su historia rumbo a una vertiente mas completa de la sci fi sería otro tipo de película y se le exigirían otras cosas. Tanto lo uno como lo otro es perfectamente valido siempre que se tenga claro lo que quiere hacerse.


Dentro de lo citado  lo mas destacable, o al menos para un servidor, es la estética, como sabrán muchos de los que me leen el diseño de producción es algo en lo que siempre pongo mucha atención. Comentaba el otro día un amigo que Spectral parecía un videojuego, y esto puede espantar a mas de uno pero es mas bien una cuestión de forma y no de fondo inherente a esa estética. 
Mas allá de que aparezca con cierto peso la agencia DARPA como como en Metal Gear Solid cuando la Delta se mueve entre los cascotes de la maltrecha ciudad me recordaba a ratos a Metal Gear Guns Of The Patriots tanto por ciertos escenarios y vehículos como por la posterior presencia de robots como los cuadrúpedos autónomos  estilo WildCat que en la vida real desarrolla Boston Dynamics. También ese asalto final, con una épica clavada y bastante mejor integrada que el final de Al Filo Del Mañana, con la que comparte semejanzas en su desenlace, así como parte de los trajes me retrotraían a momentos de Gears Of war (Basta echarle un ojo a la imagen anterior para que te venga al coco cierta parte de gears 3).

Acompañan a Badge Dale quien encarna a Martin Riggs en la adaptación televisiva de Arma Letal y protagonista junto a Travis "Ragnar" Fimmel de la muy divertida película de acción macara sureña llamada de Baytown Outlaws, Clayne Carwford, la eterna infravalorada Emily Mortimer, Bruce Greenwood y Max Martini haciendo como siempre de si mismo.

Y por cierto, Netflix, a ver si sacas un puto póster decente, que la película está muy bien y esa cagarruta espanta.


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miércoles, 14 de diciembre de 2016


YOGA HOSERS


Titulo Original: Yoga Hosers
Año: 2016
País: Estados Unidos
Dirección: Kevin Smith
Guión: Kevin Smith
Reparto: Harley Quinn Smith, Lily-Rose Deep, Johnny Deep, Austin Butler, Tyler Posey, Kevin Smith. Justin Long. 

Segunda entrega de la trilogía canadiense de Kevin Smith tras la estupenda y generalmente infravalorada Tusk. Esta vez la trama se centra en las Yoga Hosers, interpretadas por as hijas de Smith y Deep respectivamente y que ya habían sido introducidas  a modo de pequeño papel en  la colmillera Tusk.
Ahora, con las muchachas acaparando el protagonismo, algo vuelve a oler a podrido en Canadá y tocándoles ese algo directamente ellas no tardarán en unirse al peculiar detective de la primera parte Guy Lapointe para desentrañar los secretos que existen tras una serie de asesinatos relacionados nada menos que con antiguos nazis canadienses. 


El cine de Kevin Smith se ciñe a sus propias pautas, valedoras de un estilo bien definido que lo ecumbró como cineasta de culto mucho mas allá de Clerks, su opera prima y mejor película, valedora de todos los halagos en los que uno pueda deshacerse pues se trata por muchas razones de una meritoria joya.
No obstante hay en su cine dos vertientes, la regular, la que se mantiene y le define y un segundo estilo que me atrevería de acusar de impersonal, sin interferir esto en la calidad de los productos, pues de esas tres que se salen de la pauta: Una chica de Jersey, Red State y Cop Out, solo la ultima se trata un film que es preferible no visionar. 


Al igual que en el universo propio de personajes compartidos creados tras Clerks los hechos de la trilogía en proceso se suceden en un mismo universo con mitología propia, donde personajes y hechos coexisten aun con el handicap de actores repitiéndose en otros roles. Las novatas cumplen pese a que a la hija de Deep parece olvidarsele a ratos que está actuando. En ese aspecto lo mejor sin lugar a duda son los pequeños papeles y cameos de colegueo que van sucediéndose.


Sobre lo que comento de las dos vertientes de Kevin Smith, Yoga Hosers se enmarca en la clásica, en la del Smith siendo Smith pero aún así se trata de su obra mas peculiar, mucho mas que Tusk que aunque la premisa a muchos les dejó el culo torcido no se trataba de algo tan chiflado como esto. Yoha Hosers no es mejor que Tusk, y de hecho puede que sea de sus peores películas, hasta una de esas que no terminen de convencer a sus incondicionales pero quien disfrute de los delirios fílmicos, guiños a cascoporro, un humor basado en juegos de palabras tontos a priori pero trabajados (Imprescindible y putadón para muchos verla en v.o con los subtitulos en puro inglés para entender todo esto) y los monstruitos tocapelotas tipo Critters, enfocado a través del prisma del orondo cineasta de Nueva Jersey encontrará algo en ella. 
Recordándole al personal que Clerks II, sin ser mala, no era estrictamente un film al mismo uso que su primera parte Yoga Hosers es algo así como Clerks II con mininazis, o btatzis en este caso, hechos de salchicha y animados, creo, por Robert Kurtzman, quien hace un cameo y que dedicándose a lo que se decida supongo que así habrá sido. 

A mi me ha gustado pero hay que saber lo que se va a ver, porque si ya Tusk no era para todo el mundo esta película no es ni para todos los seguidores de Smith.


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miércoles, 12 de octubre de 2016


BLEEDER


Título Original: Bleeder
Año: 1999
País: Dinamarca
Dirección: Nicolas Winding Refn
Guión: Nicolas Winding Refn
Reparto: Kim Bodnia, Mads Mikkelsen, Rikke Louise Andersson, Zlatko Buric, Liv Corfixen, Levino Jensen.

Con la mas reciente película del danés ya disponible, The Neon Demon, quería antes ver el material anterior suyo que me faltaba, que eran Fear X y esta Bleeder.  
Al igual que la mayoría descubrí a Refn con Drive, ese excepcional neo-noir que para servidor es la mejor película de la ultima década. Tras su visionado empecé a interesarme por este director y fue entonces cuando cayó un film suyo anterior, Bronson, una verdadera joya protagonizada por quien casualmente empezaría a despuntar el mismo año de Drive gracias a Warrior, Tom Hardy. Me gustaba lo que estaba viendo. Me gustaba mucho.


Atacando su filmografía mas a fondo era inevitable ir a por Pusher, una trilogía criminal ambientada en los bajos fondos de Dinamarca. De corte sucio y violento pocos thrillers europeos con ese aire callejero se me ocurren tan buenos como el producto que conforman esas tres películas. 
En Bleeder Refn cuenta con los protagonistas de de la primera entrega de Pusher, Kim Bodnia y Mads Mikkelsen, quienes encarnan a Leo y Lenny respectivamente. El primero está a punto de ser padre sin estar preparado para ello mientras que el segundo es un tímido empleado de un surtido videoclub donde trabaja junto a Kitjo, a quien da vida Zlatko Buric, otro habitual de la trilogía Pusher y protagonista de la ultima parte.


Durante hora y media el guión ahonda en como el entorno donde se mueven estos personajes afecta a su conducta. Un Leo que con una vida de mierda, viviendo en un piso de mierda y teniendo un trabajo de mierda va desquiciándose poco a poco y un Lenny que aun deseando pedirle una cita a una joven llamada Lea recula cada vez que está a punto de hacerlo, porque eso hace siempre, recular y volver a su zona de confort, el mundo del cine. 
Hay un componente cinéfilo muy marcado en Bleeder, por una parte tenemos a los protagonistas haciendo constantes sesiones de "cineforum" y ademas el marco del videoclub y la cinefilia cuasi obsesiva de Lenny  sirve de vehículo para que el propio director pueda expresarse y quedarse a gusto haciéndonos ver su amor por el séptimo arte y en especial la serie b, subgéneros underground como el blaxploitation o el women in prison, directores de culto como los italianos Corbucci, Martino, nuestro realizador patrio y autor de las mierdas mas infumables Jesús Franco o actores como el enorme Franco Nero, Fred Williamson y un largo etc. No es de extrañar que la película favorita de Lenny sea La Matanza de Texas, film que el propio Refn cita como punto de inflexión en su vida y revelación contra unos padres amantes de la  Nouvelle Vague. En una de sus sesiones de cineforum de hecho están videando Maniac de William Lustig. 

Póster de Mad Max en casa de Lenny (Mads Mikkelsen). En Pusher Frank (Kim Bodnia) también tenía otro de la misma película. Sabemos que Refn tiene buen gusto. 

Creo que no hace falta decir que la carrera de Nicolas Winding Refn se divide en dos partes bien definidas por el estilo. Una sería la compuesta por Bronson, Valhalla Rising, Drive, Solo Dios Perdona y The Neon Demon y otra con todo el trabajo anterior, entremezclandose algunas puede que a cuenta de los problemas que tuvo cuando su productora quebró y a saber si se vio obligado a realizar encargos como seguramente haya sido. De hecho hay un documental sobre el tema que tengo que ver para despejar dudas. El caso es que actualmente, guste mas o menos, sea mas o menos pretencioso que antes, tenemos Refn para rato y el que fue un joven influenciado sirve ahora como influencia (Que se lo digan a Ryan Gosling y esa "cosa" que dirigió llamada Lost River), tanto es así que Pusher tiene ya no un remake sino dos, británico e indio, los cuales por supuesto no  veré ni jarto vino. 


Para terminar y tratar de convencer a alguien para que le eche un ojo a uno de sus trabajos mas desconocidos diré, vulgarmente ya que no me gustan este tipo de slogans, que Bleeder es un Clerks serio, pero sería banalizar. Se trata de un drama a ras de suelo, porque pese a parecerlo no es un thriller criminal como Pusher, aquí, pese a que hacia el final hay una escena que se las trae, la violencia no es a base de sangre tiñendo los bajos fondos sino en forma de los problemas cotidianos que serpentean en ciertos estratos de la sociedad enferma en la que vivimos. 

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martes, 20 de septiembre de 2016


31


Titulo Original: 31
Año: 2016
País: Esados Unidos
Dirección: Rob Zombie
Guión: Rob Zombie
Reparto: Sheri Moon Zombie, Jeff Daniel Phillips, Richard Brake, Meg Foster, Lawrence Hilton-Jacobs, Malcom McDowell, Lew Temple, Elizabeth Daily. 

Que Rob Zombie lance un nuevo disco siempre es para estar atento, es lo que tiene que las décadas discurran y sus trabajos sigan teniendo la misma garra en su música, sus letras y sus ya famosos videoclips en los que en un principio comenzaba a atisbarse su gusto por la por la estética que posteriormente trasladó a su cine. Porque si un disco suyo es siempre para estar atento que estrene una nueva película es todo un acontecimiento para los amantes del cine de terror. 


Mas o menos por la época en que se estrenó su anterior trabajo, Lords of Salem, había llegado info sobre que Robbie Z planeaba llevar a cabo un remake de The Blob, que vendría siendo realmente un remake de otro remake, siendo la de los ochenta muy superior pese a la ausencia de un actor del calibre de Steve Mcqueen. Y joder, seamos serios, no queríamos ver eso, porque la anterior está de reputísima madre como está y porque lo que queremos es mas cine con su sello y por supuesto fresco, aunque repita formulas. 
Muchas vicisitudes han ido asomando sus tentáculos a lo largo del polvoriento camino durante la gestación de 31. En un principio de tiró de crowdfunding, y aunque el dinero poco a poco iba llegando de aquí y allá estaba claro que esta sería una película por así decirlo mas pequeña que las anteriores. El caso es que entre sus bocetos iniciales y su premisa, que no es otra que la de Running Man de Schwarzennegger pero sustituyendo el marco de ciencia ficción en un futuro distópico por el terror setentero (de ahí lo de la repetición de formulas), sus incondicionales nos moríamos por verla. 


Sobrevivir a una noche en un lugar lleno de psicópatas. Es decir, matar o morir, nada mas y nada menos. ¿Que hace entonces atractiva a 31? Fácil, porque casi ni hace falta explicarlo: Es de Rob Zombie, y este hombre de melena y barba simplemente o te gusta o no te gusta. A mi me encanta, y aunque de su remake de Halloween, que no de su secuela, paso bastante (remakear a Carpenter es pecado) el resto de su filmografía me parece una puta maravilla, incluso la vapuleada Lords of Salem me gusta mucho, sobre todo tras un segundo visionado. Será por mi amor incondicional a Fulci y que es un título que evoca al maestro italiano como ningún otro ha hecho.      
Pero en el fondo deseaba lo que la mayoría, verle regresar a la línea de La Casa De Los Mil Cadáveres y Los Renegados Del Diablo, a esos momentos mentalmente desquiciantes como el tour bajo la granja Firefly, a la estética polvorienta estilo años setenta y que tanto se agradece en estos momentos en los que todo tiene que oler a ochentas. 


¿Logra este film volver a esas raíces? Si, aunque quedándose mas corto. Las desalentadoras críticas de Cannes (¿Que mierda hacía esta película ahí?) o de la cada día mas vergonzosa Arrow In The Head la pusieron a caer de un burro, cosa que francamente me sudó los cojones bastante y es que no me fío ni de uno ni de otro, aparte de que su cine, como puede ser el de Refn, no es para todo el mundo y en líneas generales nunca estará demasiado valorado. Coño, el diálogo inicial de La Casa De Los Mil Cadáveres es digno del mas habilidoso guionista, que sumado a la complicidad de los veteranos Sid Haigh y Michael Pollard hicieron seguro correrse a Tarantino cuando la visionó. Y ahora que mencionó a Tarantino, no hay duda que si algo comparten ambos realizadores es que sintetizan como nadie el cine que han visto y la cultura popular en la que se han criado.
Vuelve a la carga Sheri Moon soportando el peso como personaje principal, encumbrada ya por méritos propios como una actriz ligada al género pero además de algunos habituales como el enorme Malcom McDowell, Jeff Daniel Phillips o la cantante y actriz Elizabeth Daily (Que ya con sus cincuenta y cinco años aparece en el rol de putilla jovenzuela) el que brilla con mas intensidad en la función es Richard Brake, Doom Head en la película, que abre con un monólogo en una escena la mal de chula. Para quien no le conozca, es un actor con tal cara de hijo de puta que interpretando al líder de los Caminantes Blancos en Juego de Tronos da menos miedo caracterizado que sin caracterizar. Es común verle hacer de cabrón que sale mal parado, para ejemplo Doom, Outpost, la tercera temporada de Peaky Blinders o Batman Begins, donde encarga nada menos que a Joe Chill, el asesino de Thomas y Martha Wayne. El caso es que es un actor que nunca había podido lucirse demasiado hasta ahora, y es una pena porque puede dar mucho juego. De hecho en según que planos me recordaba al Joker de Scott Snyder y Greg Capullo. 


Lo peor sin duda que nos hayan metido mil cortes para rebajar brutalidad. Hablo de memoria pero creo recordar que fueron por lo menos tres o cuatro veces las que hubo que montar y desmontar para que los culoescoba de la MPAA que se trajinan toda esta mierda pasaran por el aro. Aun así es lo bastante bruta, que al fin y al cabo es lo que se espera de la premisa inicial. No falta como siempre una poderosa banda sonora, un montaje mazo robzombiano, con fotografías y vídeos caseros por medio, mugre, una galería de personajes dantescos y alguna pincelada de humor aunque no tan acentuada como en sus dos primeros trabajos.  
Sin ser su mejor trabajo Rob Zombie nos entrega un producto embalado en su árido papel habitual, y  no hace falta hacer mucha crítica para saber si verla o no. Esto es tan fácil como que se reduce a lo siguiente: ¿Te gusta su cine o no? Porque ahí tienes tu respuesta.

PD: Rob, cabrón, adapta al cine tu cómic El Clavo como una vez dijiste que harías. 


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viernes, 16 de septiembre de 2016


TRAIN TO BUSAN


Titulo Original: Busanhaeng
Año: 2016
País: Corea del Sur
Dirección: Yeon Sang-ho
Guión: Yeon Sang-ho
Reparto: Gong Yoo, Kim Soo-Ahn, Yung Yoo-mi, Ma Dong-seok, Sohee, Choi Woo Shink, Kim Ui-seong, Kim Chang-hwan. 

Venga, antes de que pases como de la mierda de esta entrada ya te lo dejo claro, querido lector. Train To Busan, por mucho que lo parezca debido a su póster no va sobre descarrilamientos de trenes (aunque los hay), desastres naturales ni demás parafernalia. Trata sobre infectados, y de hecho es puto peliculón.
Es bien sabido que de un tiempo a esta parte la Corea no comunista pare peliculones año tras año y no hay uno que no nos deje agradables sorpresas. La de este año es nada menos que una película sobre infectados, o como algunos prefieren decir erróneamente, zombies rápidos.


Yeon Sang-ho hasta ahora había dirigido únicamente cine de animación y ademas alejado del terror. Tengo que reconocer que no he visto sus anteriores películas pero  The Take y sobre todo The King Of Pigs constan como excelentes dramas a los que algún día seguro que les echo un ojo. 
De hecho este mismo año tiene otro estreno animado pendiente, Seoul Station, que no es otra cosa que la precuela de la que hoy nos ocupa. Sea como sea el tipo sabe dirigir muy bien porque si algo tiene  Train To Busan es un clavazo en todos y cada uno de sus aspectos como película. Y es que la trama es bien simple, sobrevivir al trayecto que lleva a Busan. El caso es bajo su simpleza todo funciona con la precisión un reloj suizo. Y entonces surge la pregunta de que es mas jodido, hacer fácil lo difícil o difícil lo en apariencia fácil. 


Posee coherencia interna (salvo por un ínfimo detalle que sería spoiler comentar y del que no todo el mundo se va a coscar), el tipo de personajes diferenciados cuyas características personales dan lugar a unas y otras situaciones y sobre todo, lo mas destacable, los infectados. Probablemente no es mejor película que 28 Días Después (Aunque tampoco se queda muy rezagada), pero estos infectados son, y lo digo convencido, los mas acojonantes de todos cuantos he visto. Quien haya coordinado toda la movida ha hecho un trabajo de diez ya que cuando corren y persiguen al personal, como en en la genial escena de los militares, son sensacionales, pero los movimientos que hacen, sus contorsiones y sus ataques son simplemente para quitarse el sombrero. De hecho no hay casquería, hay sangre y tal, pero no carnicerías ni bichos devorando a nadie, esto es una plaga, y lo que la plaga hace es infectar y seguir su camino para repetir la gesta.   


Dos horas de pura agilidad cinematográfica que pasan tan rápido como un tren de alta velocidad, con intensidad, inteligencia, corazón y voluntad. ¿Recordáis Guerra Mundial Z? ¿Aquella bazofia de adaptación del libro de Max Brooks y peor película que trataba en esencia sobre bolas de zombies generados por cgi que se unían a bolas de zombies mayores y rodaban asta convertirse en una bola de mierda tan grande como la propia Tierra? Pues podría decirse que Train To Busan es Guerra Mundial Z pero en buena no, en excelente. 
Una de las mejores películas de terror del año sin lugar a duda. Y que me hace replantearme mi idea sobre si es o no hora de volver a enterrar el sobreexplotado género y dejarlo descansar unos años como se hizo en su día. Sobre todo después de tanto cine zombie basura, de tanta literatura zombie basura y de tanto zombie desvirtuado en general, porque pese a que los infectados no son zombies una cosa es inherente a la otra. Porque es lo que pienso la mayoría del tiempo, y entonces pasa un tren y te cambia la percepción.  

PD: Que rica está la animadora, a esa me la comía yo mismo. 

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viernes, 9 de septiembre de 2016


ABIERTO HASTA EL AMANECER: LA SERIE, O COMO PASAR DE LA MIERDA ABSOLUTA A UN PRODUCTO COJONUDO Y MACARRA A MAS NO PODER


Bien, antes de nada y por si alguien no lo pilla o se presta a malentendidos, esta entrada tratatá exclusivamente sobre la serie. La película es una joya, y eso lo sabemos todos, de hecho a mi la segunda también me gusta bastante aunque sin pisarle los talones. 
Dicho esto podemos empezar por el principio, cuando mi disgusto fue mayúsculo al enterarme de que preparaban de forma oficial la serie sobre una de mis películas favoritas. El abatimiento fue aun mayor cuando pude comprobar que mis temores no eran infundados y sus primeros pasos no es que fueran tambaleantes sino que directamente la serie se arrastraba por el suelo como las culebras que tanto abundan en la serie. 
Pese a todo y bien que me jodiera continué videandola para al menos ver la parte de los Gecko y sus rehenes, la familia Fuller, atrapados en la ya famosa tangana del bar de moteros y camioneros la Teta Enroscada, donde habían quedado con su contacto,Carlos, e irse a vivir al rey una vida de lujos tras sus golpes a bancos sembrados de cadáveres, y es que los Gecko a eso se dedican, a cualquier cosa que huela a pasta y se puedan dejar unos cuantos cuerpos por el camino.  


Y es que no, seguía sin funcionar. Se atisbaban destellos de cosas que podrían tener cabida si se puliese de cara a una segunda temporada (algo que jamás creí que ocurría), pero desde sus protagonistas, D.J Cotrona imitando los gestos de Clooney hasta en la forma de agarrar el revolver y Zane Holtz, ex modelo entre otras cosas,  haciendo de Richie pero sin aquel punto clave de locura y grimosidad que poseía Tarantino, parecían demasiado  burdos e insultantes respecto al film de los años noventa.  Y si, soy muy tikismikis para algunas cosas pero ya puestos me tocaba los cojones el tatuaje de Seth Gecko, que era una basura comparado con el original, o que Eiza González no le llegase a la suela a Salma Hayek como Santanico Pandemonium. Por no hablar, fuera del total desapego del nuevo Richie por su personalidad original, de los cambios de rumbo en la historia, sacados de la manga y haciéndonos emitir un bufido a la mayoría. 


Pero la terminé, y en mi gilipollismo que al final no fue tanto, comencé la segunda temporada nada mas salió. Los capítulos iban pasando y cada vez iba viendo cosas que me gustaban mas tal vez debido a que en ese punto la serie ya no le debía nada a la historia original, razón por la cual por ejemplo aunque me encanta el cine de Rob Zombie encuentro suculenta su Halloween II mientras que aborrezco profundamente la primera entrega al tener la de Carpenter siempre presente. 
La personalidad de los hermanos se perfilaba, esos dos cabrones embutidos en sendos trajes negros comenzaban a poseer carisma, sobre todo Seth. A Santanico algo le hicieron, no se exactamente que, pero recordaba para bien a Salma Hayek (De hecho en la primera temporada me ponía cero y actualmente está que se rompe). Una serie de personajes desfilaban de aquí para allá, entre ellos  nuestro querido Danny Trejo en un papel bien chulo o Jeff Fahey como el tío de los Gecko  entre asuntos turbios salpicados de sangre, todo muy Robert Rodriguez en sus trabajos de corte Desperado o Machete. Las pistolas, los golpes, las estacas, macarrismo, referencias cinéfilas (Algunas solo para los mas avezados) constantes, tufo a serie B  y por supuesto los vampiros, conocidos aquí como culebras, desembocaron en un season finale tan espectacular que en un lapso de cinco días vi el capitulo dos veces. En resumen, me gustó su trama y lo que habían hecho con sus personajes. Y ahora, hace apenas una semana, ha llegado la tercera temporada.    


Llevamos dos episodios de esta tercera y la cosa no podrá ir mejor. La trama se complica y circula sin perder la línea marcada hace un año. Y por si fuera poco y nos cansamos de las culebras nos empiezan a meter monstruos de todas formas, colores y tamaños, realizados por viejos artesanos mediante efectos prácticos. En este aspecto es de agradecer que la serie recurra al gci muy puntualmente, como por ejemplo cuando un vampiro es convertido en fuego y polvo. Es decir, ocurre a la inversa que en la esperada Ash vs Evil Dead, que tira mas de CGI que de cualquier otra cosa, alejándose tanto de la saga que continua  que sumándole su excesiva autoparodia no podría darme mas asco. Aquel esqueleto cgi hecho con el puto paint o el suelo abriéndose PARA NADA al terminar el ultimo capitulo hicieron llorar al niño Jesús. 



En fin, que parece que ahora ademas va a llegar a la serie Tom Savini, al que siempre es un placer ver. ¿Y sobre el canal El Rey Network que decir? Pues que Robert Rodriguez se ha marcado un tanto, ya no solo por ir creando cosillas tan interesantes como a que nos ocupa sino por sus entrevistas a directores de culto, algo tan mexicano como la lucha libre o esas sesiones grindhouse  plagadas de cine de los 70 y 80 que los canales convenciones no emitirían ni a punta de navaja. 
En España pocos se han quedado con la copla y evidentemente no la siguieron tras aquellos primeros episodios que ojo, hay a quienes les gustó ya de entrada. En Estados Unidos parece estar teniendo todavía buena acogida y no es para menos. Una de esas rara avis donde el meollo va de menos a mas, algo que debería ser regla y sin embargo es excepción.  

TRAILER TERCERA TEMPORADA 




martes, 30 de agosto de 2016


BLOOD FATHER


Titulo original: Blood Father
Año: 2016
País: Estados Unidos
Dirección: Jean-Francois Ritchet
Guión: Andrea Berloff y Peter Craig
Reparto: Mel Gibson, Erin Moriaty, Diego Luna, William H. Macy, Raoul Trujillo, Michael Parks, Miguel Sandoval, Dale Dickey. 

Puto ordenador basuriento, que con mas mierda en sus adentros que el palo de un gallinero me obliga últimamente a espaciar en exceso las entradas. Mis disculpas.   
Hace cosas de un par de meses vi el trailer de la nueva película de Mel Gibson, uno de mis actores favoritos de siempre. Y no se, por una parte no pintaba mal, pero por otra tenía muchas papeletas para acabar siendo otra de esas cintas de serie b mierdosas actuales que nada tienen que ver con el encanto de producciones similares de pasadas décadas. Y ya no digamos del buen cine de acción. El caso es que no hace tanto pensé justo lo mismo de Vacaciones en el infierno, también protagonizada por Mel, y me llevé una muy grata sorpresa. Esta Blood Father es si cabe todavía mas "pequeña" Vacaciones en el infierno pero para nada el producto que cabría temer dado el poco aprecio que le profesa la industria, y sobre  Judiowood, por este gran hombre desde hace unos cuantos años.   


Basada en la novela que uno de los propios guionistas publicó en el año 2005, Blood Father nos cuenta una historia sobre lazos familiares rotos en vías de reparación, tentativas de redención y héroes crepusculares que se baten con el devenir de los problemas entre una serie de escenas de acción que sin abusar de ellas salpican de sangre la pantalla en el momento oportuno. 
John Link ha sido muchas cosas. Motero, peligroso criminal, padre y ahora un alcohólico rehabilitado que malvive en una caravana en la que ejerce como tatuador mientras espera encontrar a su hija desaparecida. La chica, que no andaba en buena compañía, la caga hasta el fondo al matar a su novio, un peligroso delincuente, en medio de un golpe orquestado por los compinches de este. Por tanto y ante su desesperación tan solo le queda una opción. Pedirle ayuda a papá.   


Es una autentica gozada no tener que decir que el film se ve a mayor gloria de su protagonista, y que estamos ante todo delante de una buena película que es hora y media de permanecer con la vista fija en la pantalla desde el minuto uno. Claro que el hecho de tener ahí a este hombre, que tanto le ha dado al cine delante y detrás de la cámara, la hace mucho mejor si cabe. Empiezas a verla, tienes una escena que ya te muestra que no estamos ante una de esas remilgadas películas de acción actual para la chavalada como las mil y una brozas clónicas del bueno de Liam Neeson. Aquí se le echan los huevos de antaño a la hora de enseñar plomo con estilo old school. Pocos minutos después un Mel Gibson tatuado y todo braco, comiéndose alguna bafozia para cenar en las escaleras de su destartalada caravana termina de confirmar las sospechas sobre que esperar. 


Un detalle precioso, glorioso y mágico para quienes como yo adoramos Mad Max es el hecho de que el personaje de Link lleve encima una recortada. Cada vez que alarga el brazo y abre fuego flashazos de Mad Max II acuden a tu mente sin piedad. No creo que eso sea un guiño, ni el rollo del desierto, pero sin duda hay uno y bien gordo. En concreto a la primera entrega y la muerte del villano principal Toecutter. Y es que joder, mira que adoro a Tom Hardy con todo mi frío y muerto corazón pero Mel Gibson está en plena forma, es un cacho animalón braco de sesenta años que bien podría haber no haber rechazado el ofrecimiento de George Miller para volver a la saga con Fury Road y el mundo sería entonces un lugar maravilloso. Y eso que hasta sin el fue cojonuda. 
También es un placer ver pulular por ahí secundarios carismáticos como Michael Parks, William H. Macy, Miguel Sandoval o Dale Dickey, la entrañable puta cincuentona de la serie Me llamo Earl y que siempre borda los roles decadentes, sobre todo cuando son serios. Un aspecto negativo sobre esto seria únicamente que aparecen muy poco en pantalla ya que casi todo este metraje en clave de road movie lo componen Mel Gibson, Erin Moriaty, tan talentosa como guapa y que descubrimos recientemente en la serie de Netflix sobre las aventuras urbanas  del personaje marvelita Jessica Jones y unos malos muy malos con sicario del cartel incluido y caras tatuadas. De hecho el sicario, al que apodan El Limpiador, se trata de Raoul Trujillo, quien había trabajado a la batuta de Mel Gibson en Apocalypto, aquella película sobre la américa precolombina donde se mostraba que no todo era un vergel de arcoiris, ciudades de oro, jolgorio y felicidad como muchos creen.    
Da gusto ver a este hombre volver poco a poco, Vacaciones en el infierno estuvo genial, Los Mercenarios 3 fue con diferencia la peor de la saga y Mel lo mejor esa entrega. Machete Mata no era la primera pese a ser decente. Antes de eso poco nada hasta que reculando  llegamos al 2002, que ya ha llovido e hizo la grandiosa Señales y la vilipendiada e infravalorada hasta la saciedad Cuando eramos soldados (Ya solo el plano de los Hueys descendiendo en formación vale oro, por no mencionar el reparto y la incursión del rol femenino sin mear fuera del tiesto y tratando aspectos hasta ese momento no reflejados en el cine bélico). 
Queremos mas Mel Gibson, queremos mas roles de tipo duro que abre cabezas al tiempo que vomita socarronería, un Porter de Payback, un Martin Riggs de Arma Letal, acción como la de antaño, algo fácil de decir pero difícil de hacer cuando muy pocas recibieron el valor que merecían ya en sus años dorados. Y atentos porque en noviembre sale su nueva pelicula como director, Hacksaw Ridge, que aun siendo suya y abordando el tema bélico no me llama mucho. Pero que queréis que os diga, al dirigió Braveheart yo no le puedo negar nada.  


TRAILER



jueves, 30 de junio de 2016


GREEN ROOM


Titulo original: Green Room
Año: 2015
País: Estados Unidos
Diección: Jeremy Saulnier
Guión: Jeremy Saulnier
Reparto: Anton Yelchin, Imogen Poots, Patrick Stewart, Joe Cole, Macon Blair, Alia Shawkat, Brent Werzner, Callum Turner, Mark Webber.

Este año eran dos las películas verdes que se esperaban como agua de mayo entre los aficionados, y no estoy hablando de nada relacionado con esa mierda del veganismo. Hablo de The Green Inferno y Green Room. La de Eli Roth pudimos verla hace unos meses y ahora, por fin, tras esperar como agua de Mayo la que tantos alababan tras verla en festivales también hemos podido disfrutarla el resto de los mortales.
Tras varios trabajos menores (sin menospreciarlos para nada), el norteamericano Jeremy Saulnier comenzó la que está siendo su carrera "en serio" con Blue Ruin en el año 2013, una película independiente realmente fantástica, reseñada aquí en su día, y que por supuesto fue mucho mas apreciada por la crítica, tanto especializada como popular, fuera de nuestras fronteras. Y si aquella fue una vendetta azul ahora nos deleita con una supervivencia verde en toda regla. 


El cuadro nos presenta a una banda de punk llamada The Ain't Rights, que recorre en furgoneta la zona de Oregón dando bolos aquí y allá con menos suerte que otra cosa. Un simpático crestapunk que lleva un programa de radio les habla sobre un bolo con el que ganar un poco de pasta. ¿El problema?. Pues que está en una especie de instalaciones neonazis ocultas en medio del bosque. Pese a todo aceptan y las cosas no parecen ir tan mal. Entonces son testigos de un asesinato.  


Survival puro y duro. Green Room es furiosa y trabaja sus atributos de forma continuada. Esto quiere decir que no hay picos ni giros, es lo que es desde que empieza hasta que termina, una historia cruda que juega con la opresión de verse alguien rodeado de gente que quiere matarle en un reducto minúsculo del que no puede huir, solo resistir. Todo esto, salpicado por referencias musicales a punta pala, con el mismo corte independiente que hizo grande a Blue Ruin. El espectador tampoco va a toparse con un catalogo de muertes a cada cual mas rebuscada que la anterior, no, porque esto no va por ahí. De hecho en su búsqueda por el realismo dentro de unos parámetros mas o menos creíbles ejecuta a sus personajes de formas bastante sobrias que incluso se repiten. Lo mejor es que esto no solo no es algo negativo, sino que le ha quedado de puta madre. Joder, hasta hacen brazilian jiu jitsu. 


Saulnier, director y guionista como es y debería seguir siendo en futuros proyectos , se rodea de un reparto donde convergen estrellas consagradas como Patrick Stewart en un rol similar a aquel que hacia Stacey Keach en American History X pero mas embrutecido y psicópata con otras en alza como la guapa Imogen Poots o Antón Yelchin, recientemente fallecido en un desgraciado accidente automovilístico. Un chaval joven que no hacia mas que ir para arriba en la industria. Asoma también Macon Blair, protagonista de su anterior largometraje, y Joe Cole, quien interpreta a John Shelby en la absolutamente indiscutible mejor serie del momento, Peaky Blinders.  

De lo mejor que verás en mucho tiempo.