viernes, 30 de diciembre de 2016


TOP 10 2016



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Otro año, otro balance siempre personal, como siempre sin un orden especifico a excepción de la primera, dos primeras en este caso, y comentando de forma breve un poco de cada una de ellas. Si algo me jode es haber dejado en tierra de nadie Green Room, que vendría al top de cabeza, y The Hateful Eight, que siendo ambas de 2015 no pudieron verse aquí hasta 2016. 

HACKSAW RIDGE: Tras diez años ausente en las labores de dirección y sin haberse prodigado tampoco en exceso en su faceta como actor, Mel Gibson vuelve a la carga con una película bélica que se convierte automáticamente en una obra maestra, así de simple. Basada en la historia real del soldado Desmond Doss, quien bajo el incesante fuego enemigo sacó a mas de setenta soldados heridos del campo de batalla en el frente del pacifico negándose durante toda la contienda a portar un arma o arrebatar vida alguna. 
Lo que durante sus primeros compases puede parecer un producto prefabricado a conciencia para endulzar de una forma poco natural  esos tan cacareados valores de los que hace gala Desmond o el amorío con la que será su mujer pronto son olvidados y arrojados al cajón de los prejuicios. En primer lugar porque quien dirige esta película es Mel Gibson y sabes que este hombre jamás se ha bajado los pantalones, y en segundo porque tras una hora, en cuanto la primera bala es disparada Hacksaw Ridge da cuenta de lo que es la guerra mediante una suciedad y violencia malsana, una brutalidad supurante que la eleva al puesto de film bélico mas violento de la historia, hecho paradójico cuando hablemos de una película de marcado carácter anti belicista.  
Si hasta ahora el desembarco de Normandía en Salvar al soldado Ryan era con total seguridad la mejor escena jamás filmada en una película de guerra el inicio de las hostilidades en el acantilado de Maeda se la acaba de llevar por delante. Con unos Andrew Garfield, Vince Vaughn (La instrucción es un descojone) y Hugo Heaving enormes, por cierto. 

THE NEON DEMON: De esta voy a hablar poco, y si lo hago es porque en su nueva vertiente, esa que algunos encuentran tan pretenciosa, Refn me deja sin habla. Su cine simplemente me envuelve y atrapa mediante la belleza de su fotografía, sus color, ritmos electrónicos y lo estilizado de una violencia poética que poco o nada tiene que ver con el mundo real y no me permite irme hasta que termina y durante un rato me quedo ahí parado, adaptando mi cuerpo de nuevo al agujero en que vivimos. 

SUICIDE SQUAD: Con sus pifias que las tiene y gordas, vilipendiada sin razón por unos, amada por otros y colocada en un termino medio por unos pocos, la apuesta a de DC por los villanos me hizo pasármelo como pocas veces. Siempre me ha encantado David Ayer tanto en su faceta de guionista como de director  y aun agarrándole Warner a última hora por los huevos, reventándole el montaje y eliminando por completo una serie de escenas descritas en internet y que pintaban genial ha parido una película injustamente tratada y que se caga y mea sobre la mayoría de películas del género. Mierdolos tipo Thor que nadie se explica como han logrado tener secuela y tal. Que El Diablo os prenda fuego, cabrones...

BLOOD FATHER: Es una autentica gozada no tener que decir que el film se ve a mayor gloria de su protagonista, y que estamos ante todo delante de una buena película que es hora y media de permanecer con la vista fija en la pantalla desde el minuto uno. Claro que el hecho de tener ahí a este hombre, que tanto le ha dado al cine delante y detrás de la cámara, la hace mucho mejor si cabe. Empiezas a verla, tienes una escena que ya te muestra que no estamos ante una de esas remilgadas películas de acción actual para la chavalada como las mil y una brozas clónicas del bueno de Liam Neeson. Aquí se le echan los huevos de antaño a la hora de enseñar plomo con estilo old school. Pocos minutos después un Mel Gibson tatuado y todo braco, comiéndose alguna bafozia para cenar en las escaleras de su destartalada caravana termina de confirmar las sospechas sobre que esperar. Queremos mas Mel Gibson, queremos mas roles de tipo duro que abre cabezas al tiempo que vomita socarronería, un Porter de Payback, un Martin Riggs de Arma Letal, acción como la de antaño, algo fácil de decir pero difícil de hacer cuando muy pocas recibieron el valor que merecían ya en sus años dorados.

31: Mas o menos por la época en que se estrenó su anterior trabajo, Lords of Salem, había llegado info sobre que Robbie Z planeaba llevar a cabo un remake de The Blob, que vendría siendo realmente un remake de otro remake, siendo la de los ochenta muy superior pese a la ausencia de un actor del calibre de Steve Mcqueen. Y joder, seamos serios, no queríamos ver eso, porque la anterior está de reputísima madre como está y porque lo que queremos es mas cine con su sello y por supuesto fresco, aunque repita formulas.  Muchas vicisitudes han ido asomando sus tentáculos a lo largo del polvoriento camino durante la gestación de 31. En un principio de tiró de crowdfunding, y aunque el dinero poco a poco iba llegando de aquí y allá estaba claro que esta sería una película por así decirlo mas pequeña que las anteriores. El caso es que entre sus bocetos iniciales y su premisa, que no es otra que la de Running Man de Schwarzennegger pero sustituyendo el marco de ciencia ficción en un futuro distópico por el terror setentero , sus incondicionales nos moríamos por verla.

THE AUTOPSY OF JANE DOE: un producto muy bien facturado que atrapa desde el minuto uno, antes tan siquiera de saber sobre que trata si te pilla por sorpresa. Fenomenalmente filma algo que pudiendo caer en la cerdez propia de lo que implican cuerpos abiertos en canal y corazones en balanzas el sueco logra ser sutil en la utilización de los elementos propios sin caer en perversiones, incluyendo el desnudo integral del perfecto cuerpo que durante hora y media se encuentra postrado tan quieto como solo los muertos saben estar.  Una de las mejores películas de terror del año, y desde luego enfocada en el ámbito sobrenatural se pasa al resto por el forro de los cojones.

TRAIN TO BUSAN: Dos horas de pura agilidad cinematográfica que pasan tan rápido como un tren de alta velocidad, con intensidad, inteligencia, corazón y voluntad. ¿Recordáis Guerra Mundial Z? ¿Aquella bazofia de adaptación del libro de Max Brooks y peor película que trataba en esencia sobre bolas de zombies generados por cgi que se unían a bolas de zombies mayores y rodaban asta convertirse en una bola de mierda tan grande como la propia Tierra? Pues podría decirse que Train To Busan es Guerra Mundial Z pero en buena no, en excelente.  Una de las mejores películas de terror del año sin lugar a duda. Y que me hace replantearme mi idea sobre si es o no hora de volver a enterrar el sobreexplotado género y dejarlo descansar unos años como se hizo en su día. Sobre todo después de tanto cine zombie basura, de tanta literatura zombie basura y de tanto zombie desvirtuado en general, porque pese a que los infectados no son zombies una cosa es inherente a la otra. Porque es lo que pienso la mayoría del tiempo, y entonces pasa un tren y te cambia la percepción.

EL CONTABLE: Un thriller de acción con todos los elementos que debe tener, bien medidos aunque tal vez algo previsible en los giros finales y un reparto muy bueno. Poco que decir mucho que disfrutar. Del director de la magistral Warrior.

DEADPOOL: No soy fan del personaje aun habiéndome leído más que la mayoría de supuestos seguidores del mercenario bocazas. Hace años me flipaba lo que hizo Joe Kelly, aborreciendo horrores hoy en día esa su etapa mas laureada. También acabo de dejar de comprar su serie mensual en grapa gracias a la inutilidad que pulula últimamente entre los talentos de Marvel y en fin, eso, que sin ser fan del personaje pero tampoco detestándolo ni mucho menos me divertí como un cabrón. Ni me importan los cambios ni pollas. Entretiene, posee personalidad, meten algo de brutalidad (Tampoco mucha para lo que se venia diciendo) e introduce a un Coloso que al contrario que el de la saga X-Men no produce vergüenza ajena sino mas bien todo lo contrario.

THE HOLLOW POINT: Western contemporáneo ambientado en un pueblo fronterizo entre Texas y México, con sheriffs crepusculares, delincuentes con grasa baño las uñas, carteles de la droga y los sicarios de estos. Bien filmada por Gonzalo López-Gallego el guión de Nils Lyew no olvida un solo ingrediente antes de echar el potaje a cocer y presentar un western moderno polvoriento, sin concesiones ni justificaciones y con momentos de acción comedidos en cuanto a su peso pero vibrantes desde su primer estallido (El encuentro entre los personajes de Wilson y Leguizamo es implagable)  hasta un cierre aderezado por las palmas, los acordes de guitarra y la veterana voz ya rasgada del God's gonna cut you down de Johnny Cash.


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