martes, 12 de diciembre de 2017


UN MUCHACHO Y SU PERRO


Título original: A boy and his dog
Año: 1975
País: Estados Unidos
Dirección: L.Q Jones
Guión: L.Q Jones
Reparto: Don Johnson, Susanne Benton, Tim McIntre, Jason Robards, Alvy Moore. 

Casi diez años antes de la archiconocida serie Corrupción en Miami, que elevó a Don Johnson al estatus de estrella, este era un joven debutante que mientras daba sus primeros pasos en una industria que recuerda con nostalgia al personaje de Sonny Crockett ataviado con su americana blanca y conduciendo un Testarossa del mismo color el bueno de Don protagonizó esta interesante película de ciencia ficción que adapta una obra del prestigioso escritor Harlan Ellison. Fue de hecho el propio Ellison quien comenzó el guión hasta que por alguna razón no pudo o decidió no continuar  y el propio director, el veterano L.Q Jones, se encargó de completarlo y darle forma.


Es raro por cierto que el propio Jones a quienes conocemos sobre todo de algunas películas de Peckinpah no aparezca haciendo más que un simple cameo, pero centrándonos en Don Johnson y viéndola ahora, en retrospectiva, se vale de su carisma para cargar con el peso... ¿O tal vez no? Y es que evidentemente el tipo ha molado, mola y siempre molará mucho pero aquí la estrella y el elemento diferenciador respecto al modelo standar del tipo de film es su perro Blood.  
Y es que Blood no es un animal cualquiera sino que se trata de un perro telépata. Vic y Blood se conocen desde hace mucho tiempo, son como hermanos , y juntos recorren el yermo en que se ha convertido el sur del país tras una cuarta guerra mundial que en tan solo cinco días vació los silos mundiales de misiles nucleares reduciendo la sociedad a una puta mierda pinchada en un palo. 


Lo verdaderamente interesante más allá de su premisa es la complicidad políticamente incorrecta y en cierto modo inusual para la época que se da entre sus protagonistas. Un amoral muchacho que nada más que piensa en follar mostrando más enfado por no poder "usar" a una chica a la que han destrozado al violarla un grupo de bandidos que compasión alguna y un inteligente cánido (Se sabe desde la lista de presidentes de los Estados Unidos hasta los pormenores de las guerras mundiales) cuyo fin es comer. Siempre ha habido una reciprocidad en sus vidas con respecto a los intereses que les atañen y por eso a pesar de lanzarse insultos o enfadarse cada poco también hacen gala de una férrea lealtad que entre otras cosas da lugar a un momentazo de humor negro al final del film, y eso que hay otro dentro del búnker que ya es sublime. 

No puedo dejar de recomendar a los que hayan disfrutado de la película y a los lectores de Ellison o fans de Richard Corben, aunque estos, entre los que me incluyo, seguro lo han hecho ya, el cómic Vic & Blood que adapta las aventuras de tan heterodoxos personajes. Se publicó allá por la década de los ochenta en dos grapas y en el noventa en una edición a color que  Norma lanzó en su colección Cimoc. Ambos formatos son sencillos de encontrar de segunda mano por internet a un precio más que asequible. 

Un muchacho y su perro, también conocida en España como 2024: Apocalipsis Nuclear es un interesante film de ciencia ficción postapocaliptica que si bien no goza de un gran presupuesto ni una factura técnica envidiable posee aciertos y virtudes que hacen de ella algo único y a la vez familiar, porque conviene mencionar que tiene cierto paralelismo en la ambientación con la obra maestra y sagrada en este blog Mad Max II: El guerrero de la carretera siendo anterior a la joya de George Miller. 
Agradezco a mi colega Choco, experto en pillar borracheras como pianos y fan incondicional de Corrupción en Miami, por descubrirmela hace años hablando de Don Johnson, que ha tenido un pequeño pero como siempre poderoso rol en una de las grandes de este año, Brawl in the cell block 99.


TRAILER



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